Rebeca Madrigal Q.. 2 julio
El vocero de la iglesia católica, Edwin Aguiluz, entregó al viceministro de la Presidencia, Juan Alfaro, la agenda sobre la que quieren negociar los sindicatos. Cortesía de Casa Presidencial.
El vocero de la iglesia católica, Edwin Aguiluz, entregó al viceministro de la Presidencia, Juan Alfaro, la agenda sobre la que quieren negociar los sindicatos. Cortesía de Casa Presidencial.

La Iglesia católica ofreció ser un garante y un testigo para el diálogo entre el gobierno y los sectores, afirmó el sacerdote Edwin Aguiluz.

Este martes, Aguiluz entregó oficialmente a Casa Presidencial la lista de peticiones del movimiento liderado por el sindicalista Albino Vargas.

El pliego lo recibió el viceministro de la Presidencia, Juan Alfaro.

“Hoy lo que hice, en nombre del arzobispo de San José (José Rafael Quirós), fue presentar a la Casa Presidencial los documentos al presidente donde están los puntos que propone la mesa sectorial. Le hice entrega cumpliendo con la solicitud de las organizaciones y ya él reiteró respecto a su disposición para que la Iglesia participe”, dijo el vocero.

“No sería un papel de mediación, sino de ser garantes y testigo”, agregó Aguiluz. “La idea es empezar cuanto antes”, continuó.

Este martes, en conferencia de prensa, el presidente Carlos Alvarado anunció que está en conversaciones con la Iglesia católica para exponerle las inquietudes de los sectores.

Alvarado aseguró que espera reunirse pronto con el arzobispo, José Rafael Quirós, quien también tiene anuencia a encontrarse con el mandatario, según Aguiluz.

La lista de peticiones entregada a Presidencia incluye 18 puntos y mezcla la defensa de los valores cristianos con reclamos puramente gremiales, como la oposición a la reforma al empleo público y al proyecto que evitaría abusos en las huelgas.

Este martes, el presidente Alvarado empezó a reunirse con representantes de los sindicatos del Magisterio Nacional con el Sindicato de Educadores Costarricenses (SEC) y la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE).

En la pasada huelga de maestros, la Iglesia católica sirvió como mediador en las negociaciones.

En esta ocasión, Aguiluz prevé un proceso distinto por la dinámica de las mesas de diálogo que serían construidas por el presidente este mismo martes.

“Ahora es un proceso más complicado, son varias mesas, hay que ver el tema metodológico”, dijo el religioso.