El paso de migrantes venezolanos por Costa Rica se ha reducido en las últimas semanas. Así lo aseguró Marlen Luna, viceministra de Seguridad y directora de Migración y Extranjería, y lo confirman las aceras, calles e intersecciones donde estos viajeros suelen pedir ayuda para continuar su travesía.
Los picos más altos de tránsito se registraron en el mes de octubre, cuando se estimaba que unas 4.000 personas ingresaban a diario a nuestro territorio, provenientes de Venezuela, Haití, Ecuador, India y países africanos. Ahora, se calcula que entran unos 200 individuos al día.
Estos datos fueron presentados ante la comisión legislativa de Derechos Humanos, la cual recibió a la directora de Migración. Las cifras provienen de informes panameños, a partir de las personas que llegan a buscar atención médica luego de atravesar la peligrosa selva del Darién.
Luna consideró que los cambios en la política de ingreso a Estados Unidos, destino final de estas caravanas, detuvo en parte la migración de venezolanos, aunque las autoridades reconocen que la cifra exacta de cuántos cruzan por suelo costarricense es “inmedible”.
El pasado 13 de octubre, Washington dispuso permitir el ingreso de 24.000 venezolanos a través de un programa que los obliga a entrar vía aérea y con el aval de un patrocinador, al tiempo que contempla expulsar a México a todo aquel que entre ilegalmente por la frontera terrestre.
Por otra parte, la funcionaria explicó que el subregistro de migrantes que pasan por el país obedece a que las fronteras nacionales son “muy porosas” y que la Policía de Migración cuenta solo con 500 oficiales, que en algunos puestos deben trabajar en turnos de ocho policías.
Las autoridades confirman que esas personas están saliendo por Tablillas, en la frontera norte, debido a los inconvenientes que tienen con la Policía de Nicaragua en el puesto de Peñas Blancas.
De acuerdo con la jerarca, Costa Rica ha hecho un esfuerzo por atender a estas poblaciones de forma humanitaria, pero señaló que la mayoría teme acercarse a los policías porque han sido maltratados en otro lugares o responden a una red internacional de coyotes.
La ministra confirmó a los diputados que la llegada y salida de migrantes, está direccionada por personas que les cobran por la travesía.
De regreso
Con los cambios en las políticas de Estados Unidos, ahora la travesía de los venezolanos y otros migrantes va en reversa. Lo anterior ha provocado la llegada de migrantes que se quedan temporalmente en nuestro territorio mientras obtienen recursos para regresar al suyo.
Actualmente, existe un albergue para 390 personas en Corredores, Puntarenas, donde se ofrece atención integral, incluso con ayuda psicosocial. Luna aclaró a los diputados que esta ayuda proviene de contribuciones de los mismos migrantes, mediante un fondo social.
Además, resaltó el apoyo que las organizaciones no gubernamentales han brindado a estas poblaciones.

