Gerardo Ruiz R.. 13 septiembre
Manifestantes realizan quemas y bloqueos en la entrada a Recope en Moín. Foto cortesía.
Manifestantes realizan quemas y bloqueos en la entrada a Recope en Moín. Foto cortesía.

La fábrica de vidrio Vidriera Centroamericana S.A. (Vicesa) activó sus protocolos para parar su producción este fin de semana, al no contar con el gas suficiente para sus operaciones.

La situación obedece a la huelga que afecta el muelle de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en Limón.

Esta semana, Vicesa solo pudo sacar dos cisternas de gas, aunque requiere de al menos uno por día para poder operar.

Así lo confirmó su gerente de abastecimiento, Juan Pablo Mora.

“Logramos cargar (contenedores con gas) el fin de semana pasado, pero lunes, martes y miércoles de esta semana no pudimos hacerlo. Hasta hoy, fue que logramos meter dos cisternas (a Moín), pero no han logrado salir de allá por la seguridad. Ahora, se mezcló el tema de la huelga con los problemas de seguridad afuera de las instalaciones de Recope (Refinadora Costarricense de Petróleo), además de lo lento que se hace el transporte de la carga por las presas y eso no da tiempo para que haya una rotación efectiva de los camiones como normalmente se hace en Moín”, afirmó.

Mora dijo que la capacidad de almacenamiento de gas de la planta no les permite mantener la operación sin recibir reabastecimiento.

Según el funcionario de Vicesa, las pérdidas de la única fábrica de vidrio del país serían millonarias si se ve en la obligación de frenar su producción por falta de gas.

La firma se encarga de producir envases de vidrio y los exporta al resto de Centroamérica y el Caribe. En el istmo solo hay otra fábrica con las mismas características y dedicada a la misma actividad, en Guatemala.

(Video) Vea los disturbios en Limón durante la noche del martes

Vicesa emplea a 700 personas en su planta de Cartago, tiene una producción de más de 400 toneladas de vidrio al día que se traduce en 80 camiones al día que salen con producto.

Las dos cisternas que Vicesa sacar de Moín en las últimas horas llegarían a la planta entre este jueves y viernes.

Según la Presidencia, la noche del martes 11 de setiembre, en medio de la huelga de empleados públicos que se oponen a la reforma fiscal que impulsa el Gobierno, un grupo de personas, presuntamente empleados de Recope, ingresó al cuarto de control de la planta de Moín para interrumpir el suministro eléctrico.

Las personas, alegó Zapote, desconectaron la subestación principal e inhabilitaron el sistema de control de nivel de las esferas de almacenamiento de gas GLP, lo cual provocó un frenazo en la distribución de ese combustible hasta que la Refinadora logró reactivar las operaciones tras reparar los daños.

Recope informó de que los responsables cortaron el tubo que transporta el aceite hidráulico del mecanismo de control de las válvulas de ingreso y salida del producto de las esferas.

"Al inhabilitar las bombas hidráulicas se cierran las esferas y no puede ingresar el producto a las mismas, condición que puso en alto riesgo las instalaciones y a las personas que estaban laborando, porque en el momento del vandalismo se encontraban descargando GLP del barco a las esferas”, añadió la Refinadora, según la evaluación que realizaron técnicos del Área de Instrumentación.

Cuando se cortó la operación de descarga del gas, el martes a las 10:50 p. m., había 17 cisternas en el plantel que aguardaban para cargar el combustible. El daño se revirtió durante la tarde de este miércoles.

Empleados de Recope sabotearon parte del equipo de suministro de gas LP la noche del martes 11 de setiembre.
Empleados de Recope sabotearon parte del equipo de suministro de gas LP la noche del martes 11 de setiembre.