Silvia Artavia. 8 noviembre, 2019
Hilary Mayorga Mena fue despedida un día después de haber demandado, por acoso laboral, a dos directivas del Sindicato de Empleados del Banco Nacional (Sebana). Foto: Silvia Artavia.
Hilary Mayorga Mena fue despedida un día después de haber demandado, por acoso laboral, a dos directivas del Sindicato de Empleados del Banco Nacional (Sebana). Foto: Silvia Artavia.

Un día después de haber denunciado por acoso laboral a dos directivas del Sindicato de Empleados del Banco Nacional (Sebana), Hilary Mayorga Mena fue despedida de su cargo como secretaria de esa organización.

Así lo denunció la mujer, quien tiene 22 años y cuenta con un grado de técnico medio en secretariado.

El pasado 4 de noviembre, Mayorga acudió al departamento de Inspección de Trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), en compañía de su abogado, Marlon Schlotterhausen.

Ante esa instancia, denunció a Patricia Curione Rampini y a Xiomara Gamboa Fuentes, secretaria de Salud Ocupacional y secretaria de Organización, respectivamente, de Sebana.

Un día después, cuando se presentó a trabajar, le entregaron la carta de despido.

El documento, del cual tiene copia La Nación, afirma que el cese de la relación laboral obedece a una serie de quejas y disconformidades planteadas por algunos directivos del sindicato sobre el desempeño de Mayorga.

No obstante, la denunciante sospecha que el despido pudo gestarse debido a la apatía que las demandadas mostraron hacia ella desde que empezó a laborar ahí.

La mujer trabajó en el sindicato desde el 1.° de abril de 2019 hasta el 5 de noviembre, cuando fue despedida.

Mayorga, quien tiene 22 años, asegura que tanto Curione como Gamboa la “calumniaron” y la “denigraron” durante los seis meses que trabajó en ese sitio.

“Siempre cuestionaron mi profesionalismo. Me decían que no servía como secretaria. Se dirigían a mí con gritos y maltratos.

"Todos los días me hacían algo. Un día me reprochaban que no podía poner a cargar el teléfono porque eso era robarle electricidad al banco, o que no podía imprimir cosas mías, porque eso era robarle papel al banco”, contó.

(Video) Secretaria denuncia acoso laboral en sindicato del Banco Nacional

“Mi contratación siempre fue muy polémica. Decían que había sido por un aparente tráfico de influencias, y eso no es cierto, porque hubo concurso”, adujo Mayorga.

La Nación se comunicó con ambas funcionarias. Sin embargo, ninguna quiso referirse al respecto.

Curione dijo que no hablaría y, de inmediato, colgó el teléfono.

Gamboa, por su parte, expresó que no había sido notificada sobre la denuncia y que se enteró hasta que este medio la contactó.

‘Un sindicato debe defender a los trabajadores’

Para Mayorga, es inconcebible haber experimentado dicha experiencia que en el seno de un lugar como una organización sindical.

“Es increíble que dirigentes sindicales, que dicen defender a los trabajadores, traten como una basura a sus propios trabajadores”, dicta la denuncia planteada ante el Ministerio de Trabajo.

De hecho, comentó la secretaria, Gamboa presentó una moción de orden ante la junta directiva del sindicato para que la despidieran.

“Ella ha creado chismes de mi persona. Dijo que tenía una relación con dos licenciados de mucha confianza (trabajadores del sindicato) y que tenía una relación de noviazgo con un compañero, que es otro directivo”, afirmó.

Asimismo, dijo la denunciante, tuvo un altercado con esa misma funcionaria porque en algún momento le exigió la clave de su computadora personal para acceder a una información.

No obstante, dado que Mayorga manejaba datos privados sobre los afiliados al sindicato, le negó la contraseña.

“Por ejemplo, ahí hay información de procesos confidenciales, como juicios, denuncias de conflictos, etc. Si veía algún dato de una persona conocida de ella y le contaba cómo iba el proceso, el caso se podía caer”, argumentó.

Según Mayorga, en el caso de Curione, hasta “se inmiscuyó” en sus asuntos familiares.

“Mi papá es pensionado del banco (Nacional); trabajó ahí 34 años como cajero. Un día yo dije: ‘Ah, es que él es mi padrastro’, y solo se volvió para decirme: ‘Si es su padrastro, no es su papá’. Y, diay, yo lo veo como mi papá”, rememoró la ofendida.

‘Es indignante que tu peor enemiga sea una mujer’

Según la secretaria, la consternación por lo ocurrido ha sido por partida doble, pues esperaba fraternidad femenina.

“Es increíble cómo personas que ya son adultas, profesionales, vengan y pasen sobre tu persona con chismes y cuestionamientos, con decir que no servís para nada.

“Y que una mujer te diga eso, sobre todo en estos momentos, cuando más unidas tenemos que estar por esta problemática de los femicidios en Costa Rica... Es muy indignante que tu peor enemiga sea una mujer.

“Sí, los hombres matan, pero que una mujer, que sabe tus puntos débiles y piensa como vos, te ataque donde más te duele, es verdaderamente triste”, concluyó.

Asimismo, la exfuncionaria del sindicato comentó que siempre contó con el apoyo de la mayoría de sus compañeras y compañeros de trabajo, así como con el respaldo de algunos de los miembros de la junta directiva de Sebana.

¿Cómo ampara la ley el acoso laboral?

Marco Durante, especialista en Derecho laboral, confirmó que ese tipo de acoso no está tipificado como un delito en la legislación costarricense.

No obstante, en algunos casos, los mecanismo de intimidación pueden ser considerados como delitos o contravenciones.

Las ocasiones en las que el Ministerio de Trabajo se encarga de la investigación, se dan cuando la empresa o entidad donde se presenta el caso de acoso no cuenta con una política interna para regular esa clase de faltas, explicó el abogado.