Aarón Sequeira. 30 abril
La Comisión de Económicos mantiene un pulso por la autorización para que el Gobierno coloque eurobonos. Mientras que la mayoría se inclina por autorizar $2.500 millones de colocación, Liberación puja por que sean solamente $1.500 millones. / Fotografía: John Durán.
La Comisión de Económicos mantiene un pulso por la autorización para que el Gobierno coloque eurobonos. Mientras que la mayoría se inclina por autorizar $2.500 millones de colocación, Liberación puja por que sean solamente $1.500 millones. / Fotografía: John Durán.

Luego de varios días de encontronazos y con la oposición liberacionista, la mayoría de los diputados de la Comisión de Económicos acogió una moción de texto sustitutivo que le permitiría al Gobierno colocar $2.500 millones en eurobonos en vez de los $6.000 millones que pedía Zapote.

La nueva versión del proyecto fue acogida como texto base al puro inicio de la sesión de ese foro este martes, con cinco votos a favor y cuatro en contra.

A favor de la propuesta estuvieron Paola Vega y Luis Ramón Carranza, del Partido Acción Ciudadana (PAC); Pablo Abarca, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); Eduardo Cruickshank, de Restauración Nacional, y el independiente fabricista Jonathan Prendas.

En contra se pronunciaron los tres liberacionistas: Roberto Thompson, Karine Niño y Daniel Ulate, así como el socialcristiano Pedro Muñoz.

Aunque la autorización es por una emisión total de $2.500 millones, los legisladores no le permitirían al Ejecutivo colocarla en un solo tracto, sino que serían hasta $1.300 millones en el primer año y $1.200 millones en el segundo.

La intención de esta propuesta es permitirle al Ministerio de Hacienda obtener crédito en el mercado internacional a una tasa de interés más baja, con el fin de pagar deuda cara a acreedores locales y, así, desahogar las finanzas públicas.

El presidente de la Comisión de Económicos, Pablo Abarca, aseguró que tampoco es tan fácil que el Gobierno pueda venir y colocar de un solo los $1.300 millones autorizados para el primer año.

Según el socialcristiano, Hacienda deberá presentar todos los créditos multilaterales ante la Asamblea Legislativa.

“Eso es lo que casi ajusta a los vencimientos que tiene el Ejecutivo este 2019. No les estamos dando de más, les estamos dando justo lo que requieren para cumplir con este año como se debe”, comentó.

Abarca agregó que están haciendo, en este proyecto de ley, una reducción en el rendimiento autorizado para la primera emisión, que ya no sería de bonos del Tesoro de Estados Unidos más 725 puntos base, sino de más 625 puntos base, mientras que para la segunda edición sería de más 525 puntos.

“Eso sería para que el Gobierno tenga un margen menor y podamos tener garantía de que los recursos se van a usar de forma correcta”, argumentó Abarca.

El socialcristiano agregó que, para él, es mejor técnicamente la propuesta acogida como texto base, pues indicó que el de Liberación pretende obligar al Gobierno a buscar certificación de la Contraloría General para esa colocación, este 2019, pero la emisión de los eurobonos sería este mismo año.

“Ese inciso hace inviable este texto, lo desarticula. Básicamente, le estaríamos diciendo al Ejecutivo ‘tómelo, pero no se lo doy’ y la propuesta del PLN mantiene las mismas condiciones para la segunda emisión que el texto que ya acogimos”, alegó Abarca.

PLN busca amarrar al Gobierno a colocar solo $1.500 millones

Por su parte, la moción de texto sustitutivo que promueve Roberto Thompson, de Liberación Nacional, solo le daría oxígeno al Gobierno para este año y lo obligaría a pedir una nueva autorización legislativa para emitir eurobonos el próximo año.

El verdiblanco habló de lo que en Liberación consideran una necesidad de compromiso de parte del Ejecutivo con medidas de contención y recorte del gasto público, además de reordenamiento institucional.

“Es por esa razón que, partiendo de las cifras que el Gobierno le ha manifestado al país que necesita para el primer año, de $1.500 millones para renegociar vencimientos de corto plazo, el PLN tomó la decisión de presentar este texto”, dijo el exalcalde.

Adujo que esa es una posición responsable con el país y con el Gobierno.

Aunque se preveía que la propuesta liberacionista fracasara por falta de votos, no se llegó a votar por falta de tiempo, luego de que hablaran a favor de ella Thompson, Niño y Daniel Ulate, así como Abarca en contra.

“Obviamente, no nos negamos a considerar, dentro de un año, la posibilidad de una segunda autorización, para cumplir con las expectativas requeridas, pero necesitamos muchas más señales de parte del Gobierno para considerarlo”, dijo Thompson.

La adopción del nuevo texto y la discusión de la propuesta liberacionista se dieron en medio de una serie de choques entre Niño y Luis Ramón Carranza, del PAC, pues la verdiblanca reclamó insistentemente que no se le hubiera expuesto a ella, a profundidad, los detalles del texto acogido, antes de que se debatiera.

Carranza adujo, en primera instancia, que el compañero de fracción de Niño, Roberto Thompson, conocía ampliamente los detalles de la propuesta.