Compañía reacciona ante señalamientos del informe de la Comisión Investigadora de Créditos Bancarios

Por: Sofía Chinchilla C. 19 diciembre, 2017

La empresa cementera Holcim rechazó haberle cobrado un sobreprecio a la Cooperativa de Electrificación Rural de San Carlos (Coopelesca R. L.) cuando le vendió la planta hidroeléctrica Aguas Zarcas.

Así respondió la compañía ante al informe de la Comisión Investigadora de Créditos Bancarios de la Asamblea Legislativa, en el cual se hace "un fuerte reproche" a Holcim y se insta a Holcim a devolver "el sobreprecio" cobrado a Coopelesca.

Según la empresa, el precio de la planta Aguas Zarcas se determinó al momento de realizar la venta de la hidroeléctrica, a partir de su capacidad de producción de energía y "del principio de la valoración basada en el precio por kw/h que el comprador recibiría a precio de generador mayorista, no de distribuidor".

14/6/2017. San Carlos, Aguas Zarcas. Visita a la hidroelectrica Aguas Zarcas propiedad de Coopelesca. Casa de Maquinas. foto jeffrey zamora
14/6/2017. San Carlos, Aguas Zarcas. Visita a la hidroelectrica Aguas Zarcas propiedad de Coopelesca. Casa de Maquinas. foto jeffrey zamora

"Como es normal y habitual en transacciones de compra y venta de activos empresariales, la planta no se vendió por su valor en libros, que es por definición un valor histórico y sujeto a ajustes contables, sino por su valor de mercado", dice el comunicado de Holcim.

Por su parte, en cambio, los diputados determinaron que Holcim vendió la planta en $35 millones, cuando un avalúo realizado por la empresa KPMG determinó que la estructura valía $22 millones.

Para obtener esa planta, Coopelesca solicitó un préstamo al Banco de Costa Rica (BCR) por $32,7 millones.

Holcim también niega que para el año 2014, cuando se concretó la venta, la planta presentara los problemas de hidrología, falta de mantenimiento y obsolescencia de los equipos que señalan los diputados en su informe, a partir de un avalúo realizado por la firma CT Energía en junio de ese año.

"Por el contrario, el referido informe señala que el mantenimiento de la planta ha estado bien estructurado,es eficiente y suficiente. Esto mismo ha sido ratificado en varias oportunidades por Coopelesca en diversas comunicaciones públicas", manifestó la cementera.

Los diputados de la Comisión Investigadora concluyeron que la compra de la hidroeléctrica "no constituyó un buen negocio para Coopelesca", y solicitaron que la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) investigue si se pagaron montos adicionales por la planta, así como que se hagan ajustes tarifarios para que esos costos impacten a los abonados.

La cementera también descartó actuaciones indebidas de sus altos ejecutivos, y aseguró que los mismos "actuaron siempre dentro del marco de la legislación vigente y en forma transparente y ética, cumpliendo con su mandato de maximizar los beneficios para sus accionistas, pero conscientes de que la transacción fue favorable para ambas partes, logrando un precio justo y razonable".

Los diputados reprendieron a Holcim por mantener a Alberto Raven como fiscal de su Junta Directiva pues, según concluyeron, él, al ser al mismo tiempo directivo del BCR, "en lugar de defender los intereses del Banco, optó por defender los intereses de Holcim al mantener silencio sobre las condiciones de la hidroeléctrica".