Esteban Oviedo. 26 marzo
El presidente Carlos Alvarado en una conferencia junto al ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves (a la derecha), así como Elián Villegas, presidente ejecutivo del INS, y Pilar Garrido, ministra de Planificación.
El presidente Carlos Alvarado en una conferencia junto al ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves (a la derecha), así como Elián Villegas, presidente ejecutivo del INS, y Pilar Garrido, ministra de Planificación.

El presidente Carlos Alvarado salió a la 1:36 p. m., en la red social Twitter, a negar lo dicho por el ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, quien anunció que el gobierno pretendía cobrar un impuesto solidario a los salarios a partir de ¢500.000 para ayudar a los desempleados por la crisis.

“Convocaremos lo que de manera solidaria, justa y sostenible dé alivio a la población”, argumentó el mandatario.

Por la mañana, antes de reunirse con los diputados en el Museo de los Niños, el ministro de Hacienda anunció que el gobierno propondrá la creación de un impuesto solidario a los salarios privados y públicos para ayudar a financiar un plan de apoyo a quienes perdieron sus empleos por la emergencia del coronavirus.

Según Chaves, el impuesto se empezaría a cobrar a los sueldos de ¢500.000 en adelante con un 5% de aporte y aumentaría conforme más alto sea el salario hasta un 25%, añadió la ministra de Planificación, Pilar Garrido.

Chaves, literalmente dijo: “Todos los que tenemos la bendición de mantener el trabajo vamos a contribuir. Esa es la propuesta. No va a ser para la gente de ingresos bajos. Va a empezar en más o menos con una contribución muy pequeña para los que ganen ¢500.000 o más, un 5% y, de ahí, va ir subiendo conforme la gente gane más, donde los que ganen ¢4,3 millones o más van a hacer una contribución mayor, por lo menos por el tiempo que sea necesario”.

La ministra de Planificación, Pilar Garrido, también dijo sobre los rangos de cobro del impuesto: “En este momento, se está visualizando a partir de determinado monto que ronda más de ¢1 millón y es diferenciado, digamos, las personas que ganen menos de eso, 5%, los máximos, 25%, pero todo está en construcción aún”.

Según el jerarca de Hacienda, la idea es generar recursos para sumar ¢360.000 millones, junto con otras dos medidas, para otorgar subsidios a las personas desempleadas por la crisis, que solo en el sector de restaurantes podrían ser más de 110.000.

No obstante, horas después, el presidente Alvarado negó que se pretendiera cobrar impuesto a salarios de ¢500.000.

Las otras dos fuentes de ingresos eran redireccionamientos de partidas del gobierno y mantener el precio de los combustibles para que el gobierno acumule la diferencia en momentos en que los precios del petróleo están a la baja.