Política

Carlos Alvarado: Nada de lo que hago va contra la línea del PAC

Según el gobernante, es necesario aplicar correcciones porque la irresponsabilidad fiscal es la peor enemiga del Estado social de derecho.

En reiteradas ocasiones, órganos del Partido Acción Ciudadana (PAC) y hasta sus propios diputados se han opuesto a las reformas que impulsa el presidente de la República, Carlos Alvarado, lo que, en criterio de la oposición, genera confusión.

Consultado al respecto, el gobernante afirma que nada de lo que hace se aparta de los programas de campaña del PAC y que se deben corregir los abusos del pasado, de los que no excluye a su partido, aunque no los cita específicamente.

Según Alvarado, es necesario aplicar correcciones porque la irresponsabilidad fiscal es la peor enemiga del Estado social de derecho. A continuación la tercera parte de una amplia entrevista concedida por el mandatario a La Nación.

-Hubo irresponsabilidad, hubo abusos, usted lo mencionó en su discurso (del 4 de mayo), ¿hay un mea culpa del PAC sobre este tema?

Yo creo que todos quienes hemos gobernado tenemos parte de nuestra responsabilidad, pero sí creo que el Partido Acción Ciudadana, en los gobiernos que ha correspondido, ha luchado contra las convenciones colectivas abusivas, eso es un hecho.

“Particularmente, en nuestra administración, el presupuesto de la República ha crecido un 4% durante estos tres años sin intereses, cuando en la última década creció al 14,5%”.

-En su discurso usted menciona, por ejemplo, el gasto expansivo del ICE en construcción para generar una oferta eléctrica gigantesca que, al final, no era necesaria y que eso repercutió en las tarifas. Usted menciona en otra parte los aumentos en el gasto en remuneraciones que eran innecesarios, exorbitantes con respecto a la inflación. Algunos de esos hechos ocurrieron en la primera administración del PAC. ¿Cómo tuvo usted que vencer posiciones ideológicas, dogmas, que usted mismo mencionó en el discurso, que había en el PAC?

Yo digo los números como son y sí, ciertamente, yo digo que más que atarnos a dogmas, tenemos que atarnos, amarrarnos a principios.

“En el tema del ICE que mencionaba, va más allá de la oferta propia del ICE. Hicieron tres cosas paralelas que todas sumaron un mismo problema: se amplió la capacidad de los generadores privados, se amplió la capacidad de las cooperativas rurales y se amplió la capacidad del ICE; todas se ampliaron y eso hace que como país estemos hoy sobreinstalados.

“Ahí ese es mi cuestionamiento, no primó el interés a la larga del ciudadano o del empresario, o de la pyme, que consume electricidad. El objetivo debe ser que todos tengamos electricidad al mejor precio y con un servicio constante de calidad, pero ese no necesariamente fue el objetivo que se logró y eso es lo que cuestiono con severidad.

“Mi hipótesis también es eso: las instituciones públicas perdieron (aquello de) que fueran instituciones de los costarricenses. Empezaron a ser o de los sindicatos o del sector privado que les compra o les paga, o de los propios jerarcas, como propias, pero no respondiendo al interés supremo que es el de Costa Rica.

“Ese es mi cuestionamiento, y no en todos los casos, pero sí menciona algunos. Eso es lo que debe cambiar, eso es lo que yo llamo una política nueva para el bicentenario.

“Eso debe cambiar, porque si no, estamos condenados a pensar que solo las reformas institucionales son las que cambian las instituciones y sí, hay algunas que necesitan reforma, pero no hay reforma que sustituya una institución mal manejada, una institución manejada ruinosamente”.

-En algunas de las reformas que usted ha impulsado, como la del empleo público, de pronto salen pronunciamiento del PAC, del Directorio Político o de la Comisión Política del PAC o de los garantes éticos, en contra de sus reformas. ¿Cómo explica usted esas contradicciones entre lo que usted impulsa y los pronunciamientos del partido, los garantes éticos o incluso de miembros de su fracción; cosa que la oposición termina recriminándole?

Yo creo que hay pensamientos diversos en casas diversas, pero yo en eso me siento muy tranquilo, muy conforme. Yo fui parte desde 2004 de la agrupación política y yo tengo un conocimiento bastante profundo de los planes de gobierno para el 2002, para el 2006; para el 2010, incluso, me tocó redactarlos.

“Yo sé muy bien lo que se planteó en esos tiempos y también sé lo que planteamos nosotros en el 2018 y nada de lo que estoy haciendo va en contra de eso; al contrario, va en línea con eso.

“Cuando don Ottón Solís era candidato, él propugnaba por la eliminación de los privilegios, las desigualdades salariales, la eficiencia en el sector público; también, se propugnaba por una compensación justa en el sector público y eso es lo que también nosotros estamos propugnando y también, desde esa misma época, se propugnaba la responsabilidad fiscal como mecanismo para darle sostenibilidad a un Estado social de derecho.

“El peor enemigo del Estado social de derecho es la irresponsabilidad fiscal porque, al romper los cimientos del Estado social de derecho, es en esa fractura cuando se habla de privatizaciones, de despidos, de cierres.

“Yo creo en la modernización, pero creo en el Estado social de derecho. En el discurso, por eso se habla de los dos conceptos de igualdad y libertad.

“La igualdad es una aspiración para que todas las personas en una sociedad puedan aspirar a cumplir sus sueños con su esfuerzo y para eso, en un país que tiene desigualdad, el Estado social de derecho procura generar oportunidades iguales a todas las personas; eso no quita la libertad.

“La libertad es la voluntad de cada quien para, con esas oportunidades, salir adelante, según su empeño. Para eso sirve un Estado social de derecho, un Estado social de derecho no puede estar basado en la irresponsabilidad fiscal porque es el cuchillo de su propio cuello”.

-¿Fue un error que en el gobierno 2014-2018 se renunciara a la reforma de empleo público alegando que tenía efecto 30 años después?

Eso es una pregunta que no me corresponde a mí responderla. Le corresponde más a quienes tienen esas decisiones o la propia historia. Yo lo que puedo responder es por lo que a mí me compete.

“En mi plan de gobierno, claramente dice ‘impulsar una reforma al empleo público’. Yo no lo oculté en campaña, yo lo dije explícitamente, está escrito en mi plan de gobierno. Dice ‘ejecutar una reforma al empleo público’.

“Eso, incluso, antes de todo el tema del Fondo Monetario Internacional y fue presentada una vez que se aprobó la reforma fiscal en el 2018, y fue y vino. Estuvo bajo la supervisión de una mejora por recomendaciones de la OCDE y ahora está ahí, muy próxima a ser votada, pero está acorde con algo que comprometimos en campaña; ahí está y lo que busca es la eficiencia y la equidad.

“También creo que es algo que merecen los costarricenses. No es posible que dentro del sector público, personas haciendo una misma función ganen diametralmente distinto, y tampoco es posible que una persona del sector privado comparada el sector público, haciendo la misma función, ganen diametralmente distinto.

“Dimos señales de eso, inclusive, cuando empezamos algo, que tal vez no se ha recordado mucho, que fue limitar los salarios de los gerentes de los bancos públicos; eran cinco veces el salario un presidente y eso se acabó. Pero debemos proyectar eso a otros ámbitos. Yo en eso me siento conforme; estoy en línea con lo que propugnó mi agrupación en su primera década y lo que yo propugné en campaña”.

-En el manejo de algunos proyectos de ley, cuando ustedes los presentan, por ejemplo, el fondo de avales, renta global, impuesto casas de lujo; empieza a haber mucha inestabilidad cuando hay mucho cambio en el proyecto. Por ejemplo, con fondo de avales, ya van para el cuarto texto; con renta global, recién presentado, enviaron otro para ajustarlo porque vieron que no tenía viabilidad política. ¿Por qué esos textos no llegan tan depurados, tan certeros a lo que podría tener viabilidad política?

Un proyecto de ley, es un proyecto, y, casualmente, si la petición es que negociemos los proyectos, por eso están sujetos a cambios. Si fuéramos inflexibles a negociar o a cambiar cosas, diríamos ‘ahí está el proyecto y no lo toquen; ese es el que es’.

“Al contrario, nosotros, entendiendo también la realidad aritmética que el pueblo decidió en la Asamblea Legislativa, tenemos flexibilidad, pero, entonces, parece que es difícil ahí quedar bien.

“Si el proyecto se presenta y no se cambia, se deduce que somos inflexibles; si el proyecto se presenta y se le introducen modificaciones, dicen entonces que no sabemos lo que queremos. A la larga sí sabemos muy bien qué queremos.

“Queremos una renta global solidaria que ayude al trabajador por cuenta propia y que amplíe la base de quienes pueden apoyar más de manera solidaria.

“Queremos un proyecto que cobre más tributos a los que tienen casa de lujo en Costa Rica; estamos hablando de casas de lujo superiores a los ¢200 millones, no estamos hablando del terreno. Mucha gente sale con el ejemplo de la señora que tiene una chocita en 20 hectáreas. no una casa de lujo. Es gravar la riqueza solidariamente.

“Ese es el objetivo, y ahí está el objetivo: una persona que compra un billete de lotería se gana ¢200 millones y por esos ¢200 millones pagó impuesto; eso es gravar riqueza para ser solidarios o las remesas o el aporte de las empresas del Estado. Es una forma de que la propiedad costarricense con sus utilidades ayude a la solución.

“Los objetivos están claros. Que hay cosas que se pueden mejorar en los proyectos, sí. Que está escrito todo en piedra, que tiene que ser tal cual lo presentamos, no.

“Pero a la larga es imperativo que eso pase, que esas cosas avancen en los términos del acuerdo con el Fondo, porque si no, pues nosotros podremos salir de la administración pero, como yo dije también y lo digo porque es la realidad, el próximo gobierno va a entrar en una situación muy difícil.

“Yo también quiero ser claro: a mí me interesa que quede el acuerdo al Fondo Monetario tal cual está. ¿Por qué? Porque puede surgir la tentación de muchas personas de decir ‘no vamos a renegociar eso y ahora sí metamos Kölbi, metamos al INS y ahora sí metamos está y esta institución’. Yo creo que eso no es correcto”.

-Políticamente sería posible..

Sí, pero sería un cálculo, porque nadie explícitamente, por lo menos públicamente, me ha ofrecido eso.

“Yo espero que si alguien lo quiere hacer por lo menos que, como candidato o candidata, diga explícitamente que lo quiere renegociar y qué quiere renegociar. Pero nosotros estamos dejando un acuerdo que no le baja el sueldo a nadie, un acuerdo que no despide a nadie, un acuerdo que, según el propio Fondo, es suficiente para sanear las finanzas públicas.

“Por eso, nuestro empeño estará en que eso sea realidad, nuestro acelerador está en que sea realidad. Mucho del no avance no se da porque el Ejecutivo no quiere, (el proyecto) está convocado. Desgraciadamente, ha habido casos de covid en la Asamblea o, en mí opinión, no se ha sesionado lo suficiente. Yo creo que se debe sesionar más porque esto urge”.

Esteban Oviedo

Editor de Política. Es bachiller en Periodismo por la Universidad Federada. Recibió el premio de La Nación como “Redactor del año” en el 2005 y en el 2007 recibió el premio Jorge Vargas Gené.