Silvia Artavia. 27 abril
Una de las grandes quejas de los trabajadores informales es lo caro que cuestan los seguros voluntarios en condiciones normales, sin las recientes rebajas por la crisis del coronavirus. Fotografía: Lilliam Arce.
Una de las grandes quejas de los trabajadores informales es lo caro que cuestan los seguros voluntarios en condiciones normales, sin las recientes rebajas por la crisis del coronavirus. Fotografía: Lilliam Arce.

Los casi 123.000 costarricenses quienes, hasta este 23 de abril, se han visto golpeados por la suspensión de contratos de trabajo y la reducción de jornadas laborales producto del coronavirus, también verían las secuelas de la crisis al momento de pensionarse.

La repercusión más tangible es la pérdida de cotizaciones para quienes quedaron desempleados indefinidamente, situación todavía más apremiante para los que estaban próximos a jubilarse, pues tendrán que extender esa fecha de retiro que se veía tan cercana.

Sin embargo, las consecuencias de la crisis alcanzan a más personas tratándose de pensiones del régimen de Invalidez Vejez y Muerte de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Entre ellos, cotizantes muy jóvenes y sus potenciales herederos, así como a quienes tuvieran que jubilarse por invalidez.

Una salida para evitar ver afectado el beneficio de la pensión es suscribir un seguro voluntario, recomienda Ubaldo Carrillo, director de Pensiones de la CCSS.

Aunque es consciente de que no es tiempo de incurrir en gastos, el jerarca considera que este es un buen momento para optar por un seguro de ese tipo, pues están más baratos.

Hace un mes, la Caja aprobó una rebaja de una cuarta parte de la base mínima contributiva, monto que determina el porcentaje que deben pagar, tanto afiliados como patronos, por el aseguramiento que cubre a los trabajadores por maternidad, enfermedad, invalidez, vejez y muerte.

Dicha disminución a un 25% de la base mínima contributiva regirá por tres meses (marzo, abril y mayo), tiempo durante el cual se proyecta que se extienda la contracción económica.

La base mínima contributiva es distinta cuando se trata de un seguro de salud o de uno de pensión, y también se cobra en diferente porcentaje, sobre el sueldo o el ingreso de la persona, dependiendo de si esta es asalariada, trabajadora independiente o cotizante voluntaria.

En el caso de los asalariados, todos aportan un 5.50% de su sueldo por el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) y un 4% por el de pensión.

Los independientes y voluntarios pagan un porcentaje distinto, regido por una tabla, según su nivel de ingresos.

Para estos dos últimos grupos rige una misma estructura de cobro.

Previo a la rebaja, la base mínima contributiva sobre el SEM, o sea, el seguro de salud, era de ¢294.619. Con el ajuste, pasó a ¢73.654.

La reducción también incluyó al seguro de pensión. En este, la base mínima contributiva pasó de ¢275.759 a ¢68.639.

Anteriormente, un trabajador independiente o un voluntario tenía que aportar sobre esos montos, sin importar si su ingreso era menor.

“Como bajan los costos de aseguramiento en la base mínima contributiva, bajan también los costos de aseguramiento en el seguro voluntario. Ahora es mucho menos costoso tomar la decisión, por lo menos por este tiempo, de asegurarse de forma voluntaria”, comentó Carrillo.

En un seguro de salud o SEM, suponiendo que las entradas mensuales de ese afiliado voluntario fueran iguales o inferiores a ¢294.619, el porcentaje de cotización sobre esa cifra era de 2,89%. O sea, ¢8.514.

Hoy, aunque los porcentajes de cotización se mantienen, el pago sobre la base mínima contributiva que esa persona debía hacer bajó, puesto que esta descendió (a ¢73.654). Entonces, el importe mensual a cancelar será de ¢2.128 por el seguro de salud.

En tanto, en un seguro de pensión, donde antes debía aportar un 3,67% sobre los ¢275.759, es decir, ¢10.120, hoy paga ¢2.519. Siempre el 3,67%, pero sobre ¢68.639.

En suma, si esa persona contaba con ambos seguros, de salud y el de pensión, pasó de pagar ¢18.634 a ¢4.647.

Cotizantes jóvenes e invalidez

¿Por qué deberían los afiliados jóvenes preocuparse si fueron cesados recientemente?

En criterio de Carrillo, “el mayor riesgo” de las medidas en materia laboral tomadas ante el covid-19, sería para las personas muy jóvenes debido a que, en caso de muerte, si no cuentan con las cotizaciones suficientes, sus descendientes no pueden reclamar la pensión.

"Si a una persona joven, de unos 22 años, le acaece la muerte, el problema es que el requisito que el régimen le pide a un afiliado es haber cotizado al menos 12 meses en los últimos 24 meses.

“Por ejemplo, una persona en esas condiciones, que ahorita tenga 11 meses de cotizar y lo cesan, si fallece, la familia, los hijos, no tendrían derecho a pensión”, explicó el jerarca.

El otro grupo que se vería vulnerable serían las personas que tuvieran que pensionarse por invalidez.

“Con ellos es igual. Les pedimos cumplir con una densidad (así lo llamamos). Son 12 cotizaciones en los últimos 24 meses para los menores de 48 años, y 24 cotizaciones en los últimos 48 meses para los mayores de 28 años.

"Si producto de la cesantía que se está dando ahora no logran cumplir esa densidad, tampoco podrían tramitar la pensión por invalidez”, advirtió el director.

Según Carrillo, el impacto del coronavirus en la pensión, debido a la merma en las cotizaciones de quienes son suspendidos temporalmente, no sería significativo.

“Que la persona haya quedado cesante por uno, dos o tres meses, uno entendería que el impacto no va a ser mucho. La pensión de vejez es algo que se va construyendo en el largo plazo”, argumentó.

La pensión por vejez o invalidez se calcula con base en el promedio de los últimos 240 salarios, es decir, sobre los últimos 20 años laborales.

Según datos del Ministerio de Trabajo al jueves 23 de abril, 122.933 personas han sido golpeadas por la crisis del coronavirus; de ellas, a 79.763 se les redujeron las jornadas laborales, mientras que 43.170 fueron suspendidas temporalmente de sus trabajos.

Si desea obtener información sobre el seguro voluntario de la Caja, ingrese a www.ccss.sa.cr. Vaya al enlace “Servicios en línea”, luego a “Aseguramiento contributivo” y, posteriormente, a “Asegurado voluntario”.