Política

Banderas políticas desaparecen de techos, calles y vehículos

Mayoría de partidos no cree en uso de insignias para atraer electores; PUSC sí apostó por "embanderar", mientras otras divisas guardan signos externos para el cierre de campaña

De casas y vehículos vestidos con los colores de un partido político solo queda el recuerdo. Las banderas pasaron a mejor vida en las campañas electorales para dar espacio a la propaganda en redes sociales, como Facebook y Twitter.

El menor costo y mayor alcance que ofrece la pauta digital es una de las principales razones de los partidos para no invertir en simbología externa.

A esto se suma el hecho de que algunas agrupaciones consideran que estos signos externos son un método muy añejo para atraer electores.

De seis equipos de campaña consultados por La Nación, solo el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) afirmó haber “embanderado el país de punta a punta”.

Mientras tanto, el Partido Republicano Social Cristiano (PRSC), el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Integración Nacional (PIN), el Partido Restauración Nacional y el Partido Liberación Nacional (PLN) dijeron haber destinado muy poco dinero o nada a ese rubro.

“Las banderas se usan como un mecanismo de identificación partidaria, pero es un recurso viejo que ya dejó de utilizarse”, afirmó Roberto Suñol, jefe de campaña y candidato a la primera vicepresidencia por el PRSC.

El mismo criterio tiene Álvaro Ramos, vocero del PIN, quien admitió que su partido no ha invertido en la compra ni en la distribución de esos signos externos.

“Eso pertenece a la Costa Rica de antes. Los electores ya no aceptan esa simbología. Pese a que los partidos tradicionales tienen miles de millones, no se nota el embanderamiento, ni el pegado de stickers en carros, o las vallas en la vía pública. Está claro que esos signos están en decadencia”, aseguró el dirigente.

Por su parte, Restauración Nacional sostuvo que las insignias usadas en su campaña han salido del bolsillo de los mismos militantes.

“Las banderas que se han hecho, la gente las ha confeccionado. Entre ellos mismos se han puesto de acuerdo, las han mandado a hacer, las han pagado. El partido no ha hecho para regalar”, aseguró Juan Carlos Campos, director de comunicación estratégica de esa agrupación.

PUSC: un caso aislado

¿Por qué el PUSC sí ha “embanderado el país”? “Porque estamos convencidos de que las banderas son un símbolo de nuestra democracia, dan colorido a la campaña e inspiran a los electores”, respondió Betsy Rojas, vocera del partido.

La comunicadora sostuvo que este mecanismo y la visita a casas han sido las piedras angulares de la campaña, que busca un acercamiento personalizado con los electores.

“Si recorren el país, se darán cuenta de que está embanderado en rojo y azul”, aseveró Rojas, quien, eso sí, manifestó que todavía se desconoce el monto invertido por el PUSC en este tipo de signos externos.

Detalló que, como el resto de agrupaciones, los socialcristianos también utilizan otras herramientas de propaganda como redes sociales, televisión, radio, anuncios en buses y en la elaboración de calcomanías.

Por otra parte, el PAC es uno de los partidos que ha hecho una inversión en banderas mucho más comedida que en el pasado. Esta divisa se guardará esos recursos publicitarios para los días finales de la campaña electoral.

“Se han mandado a hacer varios paquetes de banderas, y también calcomanías y camisas, pero las vamos a usar, sobre todo, la última semana”, contó Camilo Saldarriaga, gerente de campaña.

En el caso del PLN, cuya mayor proyección publicitaria es mediante anuncios televisivos, sí ha distribuido banderas, pero en menor medida, explicó Rowland Espinosa, vocero del equipo de comunicación.

“Aunque no como antes, por la forma en que se han diversificado los mecanismos para hacer llegar la información a los electores, sí se ha invertido en banderas y calcomanías, porque estos son un clásico de la comunicación política. La gente las busca en los clubes del partido”, sostuvo Espinosa.

Falta de dinero afecta propaganda

Hugo Picado, director general del Instituto de Formación y Estudios en Democracia (IFED) del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), agrega una razón más al hecho de que ya no haya tantas banderas en las calles: los partidos ya no cuentan con financiamiento estatal adelantado para las campañas.

Desde 1956, una enmienda a la Constitución Política permite a los partidos cobrar los gastos electorales, siempre y cuando puedan justificarlos legalmente.

No obstante, una reforma introducida por la Sala IV en la década de los años 90 eliminó el giro de recursos previo a la campaña y determinó que el dinero se cancelaría hasta pasados los comicios.

“El partido que haga embanderamientos ahora, que produzca signos externos, tiene que hacerlo a partir de préstamos o de garantías. Entonces, es mucho más difícil realizar gastos de ese tipo. Al liquidarse a posteriori, el financiamiento estatal no incentiva que los partidos puedan hacer embanderamientos como se realizaban antes”, explicó Picado.

A lo anterior, el funcionario añade la revolución digital, que ha cambiado todo tipo de comunicación, incluida la política.

Adicionalmente, y aunque la norma la desoyen algunos partidos políticos en la actualidad, el artículo 136 del Código Electoral prohíbe colocar propaganda en señales de tránsito, postes, puentes peatonales, entre otros sitios públicos.

La medida abarca la colocación de simbología externa como afiches, pancartas, grafitis o banderas.

Sí a la publicidad móvil

Otro de los elementos propagandísticos de antaño que, curiosamente, no pasa de moda es el volante informativo, utilizado, por ejemplo, por el PAC y el PIN.

A excepción de Liberación, el resto de partidos coinciden en un uso más comedido de la televisión, situación que se repite con la prensa escrita.

Un mecanismo en el que sí se apoyan los contendientes debido a que resulta más barato y con buen alcance, es la radio.

Esta ha sido una buena alternativa para llegar, especialmente, a comunidades. En esos sitios también han realizado visitas “puerta a puerta”, aunque no con el mismo impulso que se notaba en elecciones anteriores.

Silvia Artavia

Silvia Artavia

Periodista en la sección de Política. Licenciada en Periodismo Social de la Universidad Internacional de las Américas (UIA).