Sofía Chinchilla C.. 6 febrero, 2018
Rodolfo Piza. Fotografia: Graciela Solis
Rodolfo Piza. Fotografia: Graciela Solis

El excandidato presidencial del PUSC, Rodolfo Piza, cree que el PUSC debe tomar una decisión frente a la segunda ronda entre Restauración Nacional y el PAC y que su liderazgo debe orientar a la agrupación ante esta encrucijada.

Piza, quien confirmó que Carlos Alvarado (PAC) se puso en contacto con él para una reunión, añadió que incluso se debe ceder en el tema de los programas sexuales porque, de lo contrario, el país vivirá un ping pong en el que distintos grupos hagan y deshagan lo avanzado.

Añadió que está anuente a conversar con Fabricio Alvarado y desmintió que un audio que circula en redes, sobre un supuesto apoyo a Restauración, represente la posición del PUSC.

De cara a la segunda ronda, los partidos políticos que no entraron pueden definir si apoyarán a Restauración o al PAC. ¿Qué hará la Unidad?

"Lo primero, muy contento. Pasamos del 6% al 16%. Pasamos de 130.000 votantes a más de 350.000, un aumento del 231%, es decir, consistentemente un crecimiento. Desde ese punto de vista, el agradecimiento al pueblo costarricense por cada día ir creyendo más en mis propuestas y en las propuestas de la Unidad. Ha sido un partido que ha tenido el mayor crecimiento consistente, es decir, no suficiente para llegar a una segunda ronda pero sí muy consistente.

"Ahora lo que me parece fundamental es que el país salga adelante. Independientemente de a quién le corresponda, me parece que lo fundamental es rescatar al país. Tenemos serios problemas, muy serios problemas de déficit fiscal, la crisis económica que debe evitarse a toda costa. Tenemos seriesísimos problemas de inseguridad ciudadana, hace años en este país no se ha creado empleo (...).

Restauración y el PAC han dicho que van a buscar a los demás partidos en busca de apoyo. ¿Estaría dispuesto a acercarse a alguno de los dos?

"Yo voy a escucharlos. Yo también tengo que garantizar las propuestas con las que nosotros fuimos al proceso electoral, no para imponerlas, pero sí para impulsarlas. Yo fui a pedir el voto con unas propuestas, con médicos de barrio, con 300.000 costarricenses alfabetizados en una segunda lengua, el inglés, con un metro, con una propuesta en el tema del contrato de aprendizaje, teletrabajo, seguridad ciudadana, del equilibrio fiscal, la regla fiscal que creo que ya hemos avanzado en la Asamblea Legislativa.

"Para mí estos son temas fundamentales, al mismo tiempo que avanzar en temas de familia sin romper los valores tradicionales, y creo que hay un equilibrio que yo he señalado que es la ley de unión civil, que garantiza unos derechos para las parejas del mismo sexo, pero a la vez garantiza que el matrimonio se mantiene entre hombre y mujer, de manera que los equilibrios son necesarios más que nunca".

¿Alguno de los dos partidos ya lo llamó?

Sí, don Carlos Alvarado me llamó ayer, quedamos de conversar en estos días, y yo con mucho gusto me sentaré con él y si me llama don Fabricio también me sentaré con él.

Usted habla de que lo más importante para usted son las similitudes. ¿Tiene más afinidad con el PAC o con Restauración?

"Mire, yo creo que hay muchas afinidades. Yo, revisando los planes de Gobierno de los dos, creo que hay muchas más afinidades que diferencias. Por supuesto que hay algunas pequeñas diferencias en unos pocos temas, pero digamos que es cuestión de que, en cualquier caso, uno debería ir también encontrando... Aprender a ceder un poco también… Eso lo haría yo si me hubiera tocado ir a segunda ronda o a la Presidencia.

"Primero, creo que el país debe tener un gobierno de unidad nacional, lo planteé en la campaña del 2014 e insistí en ese tema, creo en sistemas más parlamentarios y, por tanto, creo en acuerdos consistentes, coherentes y permanentes con representación para garantizar que las propuestas se lleven adelante.

"Si he aprendido algo que quizás se lo debo a mi padre en algún consejo, antes de decidir si yo iba a aceptar un puesto en el Gobierno en el año 98, mi padre me preguntó que qué iba a hacer, y le dije que seguramente me iba de asesor, que lo que me importaba era que las ideas se llevaran adelante, no quién las llevara ni cómo. Él me hizo un recuerdo que es importante. Me dijo: 'Vea Rodolfo, las ideas solo se llevan adelante si usted las lleva, las ideas suyas. Usted tiene que estar en un lugar donde las pueda defender y llevar adelante. Si no, los otros tendrán sus propias ideas y, por tanto, obviamente eso supone asumir responsabilidades'".

¿A usted le interesaría, para asegurarse de posicionar sus ideas, estar en el gabinete del partido que gane?

"No, a mí me interesa primero estar de acuerdo con la agenda. Si el candidato tiene 15 propuestas y nosotros tenemos una dificultad con tres, bueno, que ojalá esas tres no estén. Si nosotros tenemos 15 propuestas y él no está dispuesto con cinco o seis, pues que esas no están porque obviamente no va uno a llegar a un entendimiento pretendiendo imponer su punto de vista, y si en esas tres puede haber un equilibrio y ceder un poquito cada uno, y en esas seis diferencias podemos ceder, pues bienvenidas.

"Me parece que eso es lo fundamental, y garantizar que haya un grupo de personas de garantía, que no tienen que ser impuestas, que garanticen que esas ideas se van a llevar adelante. O sea, que me garanticen que si vamos a hablar de seguridad ciudadana, alguien tiene que saber al final, no es solo ponerse de acuerdo con las propuestas, es quiénes van a llevar adelante esas propuestas, o si es de equilibrio fiscal, qué garantías tenemos de que esas propuestas se van a llevar adelante, y eso requiere también quiénes son las personas".

Hay especulación en torno a un audio en el que una persona dice que el PUSC dará su apoyo a Restauración. Ya doña Edna Camacho desmintió que fuera ella, pero la gente se pregunta si esa es la posición del partido.

No, no la representa. No representa la propuesta ni la mía ni la de la Unidad. Ya veremos lo que vamos a decidir. No es que vamos a decirlo dentro de un mes pero tampoco hay que establecer lo que vamos a sostener mañana. A mí me parece que es un tema que hay que meditar y garantizar, repito, lo que nos puede garantizar un país mejor.

¿A lo interno del partido han surgido voces que se inclinen más a favor de uno u otro partido?

Hay en los dos lados, en las dos vertientes.

¿Y cómo se tomará la decisión? ¿Lo hará usted, o en conjunto con quienes fueron su equipo de campaña?

"Mire, yo voy a oír a los distintos sectores, voy a oír a los diputados electos, los diputados salientes, a los candidatos que no pudieron ganar, a los líderes. Pero al final, también tengo un papel de liderazgo al que no puedo renunciar, yo también tengo que señalar una línea porque el país tampoco puede estar a la deriva y sí, yo no tomo decisiones precipitadas, pero alguna decisión tendré que tomar, y esa decisión espero asumirla con el liderazgo que eso significa.

"Puede ser que a algunos les guste más o a algunos les guste menos, pero yo no voy a dejar de tomar decisiones porque el país no aguantaría más".

El tema de la defensa de la familia tradicional y los valores lo asumieron varios candidatos, incluido usted. ¿Cómo interpreta que un partido pequeño haya capitalizado a los votantes que se identifican con esas ideas?

Yo lo que analizo es que hubo cuatro candidatos que estuvimos entre 15% y 25%, es decir que no hubo gran diferencia. Lo que veo es un país que tiene que debe reconocer que hay temas que la sociedad va aceptando paulatinamente, gradualmente. Lo que me ha enseñado la historia es que, cuando uno fuerza cambios, siempre se revierten. Cuando uno los va construyendo, siempre se sostienen.

¿Y este es un tema que usted considera que necesita un proceso más paulatino?

Creo en una ley de unión civil, me parece que ese es el proceso. La sociedad… Mire, si un Gobierno gana un pulso contra un sector, cuatro años después viene otro sector y se quiere vengar y revertir el proceso. Y eso nos llevaría a un juego de ping pong que no construye. Por eso dije… La historia lo que me indica es que se triunfa en los procesos de cambio pero graduales, que van creando las bases para sostenerse en el tiempo, y no cambios radicales que generan reacciones en contra.

¿Cree que logró captar votos más allá del socialcristiano duro?

Sí claro, sin duda. De hecho, más bien, digamos... Nuestro votante estuvo más en sectores profesionales, que antes más bien era al revés. Los graduados universitarios, en algunos casos, quedé en primer lugar. De manera que, desde ese punto de vida, por grupos hay una diferencia muy sustantiva entre la composición del electorado. Algunos sectores que estuvieron con la Unidad dejaron de estarlo, y otros sectores que nunca habían estado con la Unidad se incorporaron.

¿Cuáles serían ejemplos de unos y otros?

Mire, los profesionales. Los graduados universitarios, los jóvenes. Yo tuve más votación en la juventud que en la gente mayor, y eso era exactamente lo contrario en las campañas anteriores. Ahí hay un cambio muy sustantivo.

¿Le parece positivo?

Bueno, a mí lo que me parece positivo, a mí me gusta que las personas mayores y las personas más jóvenes pues también me acompañen, pero me parece que hay un cambio positivo ahí. Un partido que sacó 3% de los votos hace apenas ocho años, que hoy haya tenido 16% es un cambio muy sustantivo.

¿Considera que la campaña siguió un curso adecuado? ¿Se habló lo suficiente de los temas que se tenía que hablar?

No, yo creo que también el modelo de los debates no fue el adecuado, lo digo con toda transparencia. Es un modelo que fomenta los dimes y diretes, no las propuestas y no al talante personal ni al candidato en su integridad ni las propuestas y los valores que defiende, sino que se concentró fundamentalmente, y creo que en eso por lo menos yo no entré en ese juego. No lo hice nunca, yo no ataqué a nadie, no permití campaña sucia, no me gustaba cuando me preguntaban sobre otro candidato, siempre dije que yo no hablaba sobre otros candidatos.

¿Cuáles temas le habría gustado que se trataran más?

A mí me hubiera gustado que habláramos de Educación, de cómo vamos a resolver el tema de la inseguridad ciudadana, el déficit fiscal. Del transporte, de cuáles son las propuestas en cultura o en política exterior, en materia ambiental o en cambio climático. ¿Cómo vamos a hacer para limpiar los ríos, porque tenemos ríos asquerosos? Bueno, cómo vamos a ser más consistentes? Me parece que todos esos temas quedaron soslayados en un ambiente de dimes y diretes.

¿Le parece conveniente que, en la recta final, la conversación se haya centrado en derechos de la población sexualmente diversa?

"Yo creo que se quiso forzar, y no debió darse. Los cambios en la sociedad deben ser sostenidos y graduales. Cuando uno quiere ir a un extremo tarde o temprano llega el otro extremo, y el país viviría en un ping pong. Es igual que en política educativa, yo creo que uno debe tener en cuenta que la educación es un continuo, que un muchacho entra en un sistema educativo y va a tener bajo cinco gobiernos, y no va a querer que cada ministrillo venga con su librillo, va a querer un continuo.

"Entonces, los temas muy polémicos hay que dejarlos porque al final crean un problema, entonces vea: en las guías sexuales: 80% no tienen conflicto, ah pero por ese 20% quieren imponer".

¿Cuál es el 20% al que le ve problema?

"Es el que tiene algún contenido más ideológico, lo que llaman ideología de género. Bueno, quitemos ese 20% y avancemos en el 80%. ¿Para qué? Imagínese lo que es un Gobierno imponiendo unas guías, y viene otro Gobierno y las quita, y viene otro Gobierno y las vuelve a poner. ¿Y qué va a hacer un muchacho? No, pongámonos de acuerdo, porque al final en educación, como es un tema continuo debería haber mucho más consenso, y ceder un poquito cada uno.

"Ceder, o sea el grupo que no quiere educación sexual tiene que ceder, y el otro grupo que se siente muy molesto porque no se le consultó a los padres de familia. ¿Qué es lo que va a pasar? Que va a venir otro Gobierno y va a imponer otro criterio. Ahí debemos decir las cosas en que estamos de acuerdo, los partidos políticos, los puntos de vista distintos. ¿Cuál es el mínimo común denominador? Avancemos ahí, no tratemos de forzar cambios".

¿Cuál será su rol con la fracción legislativa del PUSC? ¿Será cercano a ellos?

Yo tengo un deber de asumir el liderazgo. No en el detalle, la vida legislativa tiene su propia vida, pero sí que en temas centrales no se pierdan las cosas fundamentales. Ni estaré todos los días en la Asamblea, ni estaré alejado totalmente.

Con la conformación que tendrá la Asamblea, ¿Qué posibilidades de maniobrar ve en su fracción, en términos de negociación?

Yo no quiero hablar de maniobrar. Hay algunos temas en los que se puede avanzar significativamente. Yo trataría de buscar esos ámbitos donde se pueda avanzar significativamente sin poner palos a la carreta, es decir. Yo no creo en el filibusterismo parlamentario, pero tratar de impulsar. Yo creo que las buenas propuestas siempre son viables si se sienta uno a conversar sobre ellas.

Usted, personalmente, ¿Qué tiene planeado para los próximos años? ¿Seguirá en la política?

"Por una parte tengo que ganarme la vida, y diay tengo que trabajar. No tengo vocación de abrir bufete. Cuando uno ha sido candidato hay que tener cierta distancia con esa actividad, pero a mí la vida académica me gusta y la propuesta de reformas y acciones que beneficien al país.

"Tengo cuentos pendientes que me gustaría publicar, tengo cursos universitarios que me gustaría volver a impartir. Tengo muchas cosas que me gustan, tengo la ventaja de que aunque siempre necesito fondos, ya no necesito como en el pasado, ya mis hijos se graduaron, entonces puedo vivir decorosamente sin grandes ingresos, y desde ese punto de vista creo que trataré de ser como he tratado de ser toda la vida, mantenerme como una buena persona, como alguien que quiere al país y alguien que también disfruta de tener un poquito más de tiempo para la familia y con los amigos".

¿Queda la puerta abierta para volver a la función pública?

Yo pienso que en los próximos años y a corto plazo no voy a pensar en eso.

¿Y para próximas campañas, se ve en una nueva candidatura?

Ya veré, ya veré, pero ni estoy interesado ni cierro la puerta.