
El mandatario Óscar Arias, se reunió ayer en la Casa Presidencial con el presidente electo de El Salvador, Mauricio Funes, para analizar medidas a futuro de cara a la crisis económica mundial.
La cita se dio posterior a la reunión de jefes de Estado entre Centroamérica y Estados Unidos, en la cual Funes figuró como invitado junto con el actual presidente de ese país, Elías Antonio Saca.
“Hemos conversado sobre los principales retos y desafíos, sobre todo en momentos de una crisis mundial”, dijo ayer Arias en el auditorio de la Casa Presidencial.
El aumento en la producción interna, la recaudación efectiva de impuestos y la lucha contra la corrupción son algunas de las cartas que baraja Funes, de 49 años, para incrementar el desarrollo de El Salvador, de la mano con un impulso a la cohesión del bloque centroamericano, según dijo.
Más trabajo. La conversación sobre cómo enfrentar los retos de la crisis se basó, entre otros, en la ampliación de los acuerdos comerciales con otras naciones y en acelerar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.
“Ojalá que eso salga lo más pronto posible, para ver si se cumple lo más pronto posible la agenda que tenemos planeada”, recalcó Arias.
Sobre la llegada de Funes al gobierno salvadoreño por el izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Arias enfatizó la disposición del Gobierno de apoyar su gestión, la cual se inaugura el 1.° de junio.
Funes, un conocido periodista de televisión en su país, agradeció la posición de Arias y, ante preguntas de la prensa, manifestó que no ve la salida de la crisis como una cuestión relacionada con el partido que lo llevó al poder.
Además, recalcó la necesidad de que los países centroamericanos busquen la forma de dinamizar sus economías en aras de no depender demasiado de la ayuda internacional. “Cifro mis esperanzas de que en la medida en que hagamos esfuerzos conjuntos saldremos de la crisis. No podemos esperar todo de la cooperación internacional”.
Arias, por su parte, reiteró su discurso de crítica a los países desarrollados, llamándolos a aumentar la ayuda a las economías en vías de desarrollo y a recortar presupuesto para armas.
De la mano. Tanto Arias como Funes dijeron esperar un cambio de la política estadounidense hacia el Istmo, luego de dos gobiernos republicanos en los que disminuyó la ayuda desde Washington.
Funes agradeció la oportunidad que le dio Arias al invitarlo a la cumbre de jefes de Estado donde pudo opinar “sobre la conveniencia de redefinir las relaciones con los Estados Unidos”.
Arias finalizó asegurando que estará en la toma de posesión de Funes en junio.