Silvia Artavia. 3 noviembre, 2017
El Cementerio General de San José es el más grande del país, con nueve hectáreas.
El Cementerio General de San José es el más grande del país, con nueve hectáreas.

Como la expresión artística que es, la arquitectura es un reflejo tangible de las transformaciones sociales en diferentes períodos históricos. Por eso, abarca desde tradicionales ambientes hasta impensables espacios, como un cementerio.

Esos enormes terrenos, repletos de fosas y esculturas en perfecta alineación, constituyen museos a cielo abierto, legado que el Centro de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura quiere transmitir a los ciudadanos.

Por eso, la entidad realizará un recorrido por el Cementerio General de San José, mediante el cual contará a los asistentes todos los detalles sobre la historia y la arquitectura de este sitio.

La visita guiada al camposanto será este lunes 6 de noviembre, con salida a las 9 a. m. de la entrada principal del Cementerio, ubicado en San José, sobre avenida 10.

La actividad es gratuita, pero es necesario reservar espacio. Para esto, escriba a relacionespublicas@patrimonio.go.cr o llame al teléfono: 2010-7417.

Se recomienda aplicarse bloqueador solar y llevar ropa cómoda y fresca, así como hidratación.

La Pirámide es una obra situada en el panteón de la familia Jiménez Bonnefil, donde descansan los restos del ingeniero Lesmes Jiménez Bonnefil (1860-1917).
La Pirámide es una obra situada en el panteón de la familia Jiménez Bonnefil, donde descansan los restos del ingeniero Lesmes Jiménez Bonnefil (1860-1917).
Lección de historia

Creado en 1845 y asentado en el lugar actual desde 1862, el Cementerio General cuenta con la declaratoria de Patrimonio Histórico y Arquitectónico de Costa Rica desde el año 2000.

Es el camposanto más grande del país, con nueve hectáreas, y también el más valioso, según dicta el decreto N.° 28769-C, mediante el cual recibió la denominación patrimonial.

Imponentes edificaciones como predios, bóvedas y mausoleos de tendencias arquitectónicas (neoclásica, neocolonial, neogótica, ecléctica, egipcia) sustentan el mérito que se le confiere a este sitio.

Además, el lugar resguarda gran cantidad de obras escultóricas. Entre estas, hay piezas de bronce, piedra y mármol de artistas costarricenses, las cuales son baluartes de la plástica nacional de la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

Como parte del recorrido, los asistentes podrán visitar los nichos del cementerio.
Como parte del recorrido, los asistentes podrán visitar los nichos del cementerio.

Una de ellas es La Pirámide, una obra situada en el panteón de la familia Jiménez Bonnefil. Allí descansan los restos del ingeniero Lesmes Jiménez Bonnefil (1860-1917), quien construyó importantes templos, como la iglesia de San Isidro de Heredia, y de otros edificios icónicos, como el Colegio de Señoritas.

¿Qué verán los asistentes?

Carlos Manuel Zamora, historiador del Centro de Patrimonio Cultural y quien será el guía del recorrido, comentó que, entre las esculturas que presenciarán los participantes, se encuentran El pensador, de la Fundición Dante M. del Chiaro, de Italia; El reposo del artista, de Leoni Tommasi; la estatua del Marqués de Peralta, de Louis Carrier Belleuse; y La Piedad, relevante escultura de autoría desconocida.

También, dijo, bajarán al subterráneo del camposanto y visitarán la Capilla de la Ánimas.

Los mausoleos son prueba de las manifestaciones arquitectónicas por las cuales el camposanto cuenta con declaratoria patrimonial. El de la familia Amerling es uno de estos.
Los mausoleos son prueba de las manifestaciones arquitectónicas por las cuales el camposanto cuenta con declaratoria patrimonial. El de la familia Amerling es uno de estos.

“Entrando por la avenida 10, visitaremos las bóvedas de Juan Rafael Mora, la del doctor Moreno Cañas y una selección de los mausoleos; entre estos, los de la Sociedad Española y la Sociedad Italiana. Además, veremos los mausoleos de las familias Amerling, González Feo y Rojas Álvarez; este último, para mí, es el más valioso del cementerio”, concluyó Zamora.

Reposo de ilustres

Al tesoro arquitectónico que acoge el Cementerio General se suma el de carácter histórico, pues ahí yacen los restos de destacadas figuras públicas, desde expresidentes de la República hasta ciudadanos ilustres de la sociedad costarricense.

Entre ellos, José María Cañas, héroe de la Campaña Nacional 1856-1857; Juan Mora Porras, presidente durante la misma batalla; el también exmandatario Rafael Ángel Calderón Guardia, y la escritora y activista política María Isabel Carvajal Quesada (Carmen Lyra).

En el camposanto también descansan el abogado e intelectual Alberto Brenes Córdoba, el educador y humanista Omar Dengo; Teodorico Quico Quirós, uno de los precursores de la historia del arte costarricense, y Manuel Melico Salazar, el tenor más destacado de nuestro país.