Lucía Astorga. 5 abril
El Gobierno presentó este viernes el proyecto para reactivar la visitación turística a la isla San Lucas. En la actividad participaron la ministra de Turismo María Amalia Revelo (izq.), la primera dama Claudia Dobles (centro) y el ministro de la presidencia Rodolfo Piza (der.)
El Gobierno presentó este viernes el proyecto para reactivar la visitación turística a la isla San Lucas. En la actividad participaron la ministra de Turismo María Amalia Revelo (izq.), la primera dama Claudia Dobles (centro) y el ministro de la presidencia Rodolfo Piza (der.)

Puntarenas. Un proyecto del Gobierno busca convertir a la isla San Lucas en un importante destino turístico del país, explotando la rica historia de este paraje, que por más de 100 años albergó una prisión.

La idea es que este lugar tenga para Costa Rica la misma relevancia que otros sitios turísticos que guardan antecedentes parecidos, como Alcatraz, en la bahía de San Francisco, Estados Unidos, y Coiba, en el golfo de Chiriquí, Panamá.

Así se dio a conocer este viernes durante la presentación oficial de la propuesta realizada por la Junta Promotora de Turismo de Puntarenas, con la presencia de la primera dama Claudia Dobles, el ministro de la presidencia, Rodolfo Piza y otras autoridades del Gobierno y diputados de la provincia.

“Siempre hemos soñado que la isla San Lucas sea para Puntarenas, lo que es Alcatraz para San Francisco”, dijo Marcela Muñoz, presidenta de la Cámara de Turismo de Puntarenas.

La propuesta espera contribuir en la reactivación económica de esta provincia. Además, la administración y operación, se hará por medio de una alianza público-privada.

Atractivo olvidado

La isla San Lucas se compone de 500 hectáreas y se encuentra ubicada frente a la costa del Pacífico puntarenense, en el golfo de Nicoya. Actualmente goza de la categoría de Refugio de Vida Silvestre.

Aquellas estructuras que dan cuenta de su pasado como prisión, entre 1873 y 1991, constituyen un Patrimonio Nacional.

Inicialmente se tiene prevista una inversión de ¢1.500 millones que serán aportados por el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el Ministerio de Planificación (Mideplán) y el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

La iniciativa busca sacar a la isla del rezago en varios frentes. Por ejemplo, la riqueza del patrimonio arquitectónico corre un grave riesgo debido a su deterioro y falta de mantenimiento apropiado.

A esto se suma la escasez de personal en la isla, lo que la hace más vulnerable, no solo en cuanto a sus estructuras patrimoniales, sino también en materia del bosque seco y la zona marítima del sitio.

En materia de infraestructura, también se tienen retos importantes debido a la falta de servicios públicos como agua y electricidad.

Acciones a corto plazo

Entre las acciones anunciadas a corto plazo para mejorar la visitación de la isla, se tiene prevista la inclusión de guardaparques y policías con presencia diurna y nocturna.

Además, se acondicionará la casa de los guardaparques, se rehabilitará el sendero a playa Cocos y se intervendrá la estructura del área patrimonial que se defina como prioritaria.

“No podemos seguir perdiendo nuestro patrimonio, que está ahí y se está deteriorando”, expresó Claudia Dobles.

Asimismo, se contempla la elaboración de una estrategia de visitación a corto plazo.

“Queremos que Puntarenas se vuelva un punto de atracción para el turismo internacional”, expresó Juan Ramón Rivera, presidente ejecutivo del Incop.

Cuatro fases de revitalización

La propuesta de reactivación se efectuará en cuatro etapas, mientras que lo referente a la construcción de las nuevas obras está programado para iniciar en el primer semestre de 2021.

En cuanto a la primera etapa, incluye la realización de los estudios previos en materia hidrogeológica, régimen de vientos, fondo marino, ingeniería marítima y calidad de agua.

Así como, la prefactibilidad del sistema de agua, el impacto ambiental, la capacidad soportante, certificación de riesgos antrópicos, el diagnóstico sociocultural, historia natural, historia patrimonial, y el estudio de mercadeo.

La segunda etapa comprende la realización del plan maestro para definir la estrategia integral de servicios e infraestructura para la isla, el cual definirá el monto total de la inversión y los plazos a seguir.

En una tercera etapa se harán los planos constructivos, presupuestos específicos, estructuración financiera y administrativa, y permisos.

Mientras que la cuarta y última etapa será la construcción de las nuevas obras.