19 agosto, 2015
El arqueólogo Khaled al-Asaad dedicó más de medio siglo a estudiar la antigua ciudad de Palmira. Fue decapitado por miembros del Estado Islámico.
El arqueólogo Khaled al-Asaad dedicó más de medio siglo a estudiar la antigua ciudad de Palmira. Fue decapitado por miembros del Estado Islámico.

París

La directora general de la Unesco, Irina Bokova, condenó hoy la decapitación por parte de los yihadistas del Estado Islámico del que durante décadas fue el responsable de las antigüedades de la ciudad siria de Palmira, Jaled al Asaad.

“Lo mataron porque no quiso traicionar su compromiso con Palmira" , señaló en un comunicado la directora general de la Unesco, que se mostró convencida de que "su trabajo perdurará lejos del alcance de estos extremistas" .

“Han asesinado a un gran hombre -añadió- pero jamás silenciarán la historia" .

La directora general de la Unesco se mostró entristecida e indignada por el "brutal asesinato" del reputado arqueólogo de 82 años, que durante más de medio siglo trabajó por el patrimonio de la ciudad siria, inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Asaad estuvo detenido durante más de un mes y, según las informaciones ofrecidas por la organización, en ese tiempo fue interrogado en más de una ocasión para forzarle a desvelar algunos de los objetos más valiosos de Palmira.

Además, Bokova expresó también su tristeza por la muerte la semana pasada de Qasem Abdullah Yehiya, subdirector de laboratorios de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, durante un ataque con cohetes contra la ciudadela de la capital siria.

"La muerte de Yehiya es un acto deplorable, especialmente sin sentido ya que fue el resultado de un ataque contra el museo y la antigua ciudadela ” , subrayó.

"Las muertes prematuras de Asaad y Yehiya son una pérdida terrible para la comunidad dedicada al patrimonio cultural en Siria y en el mundo" , concluyó la directora general.

La ciudadela de Damasco y su museo resultaron dañados durante el ataque y varios empleados del museo fueron también heridos.

La antigua ciudad de Damasco, incluida la ciudadela, fueron inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1979.