Lucía Astorga. 23 agosto
La escuela está rodeada por pasillos en sus cuatro costados con columnas de madera, que descansan en bases de concreto. Posee un pequeño zócalo para la protección del contrapiso. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.
La escuela está rodeada por pasillos en sus cuatro costados con columnas de madera, que descansan en bases de concreto. Posee un pequeño zócalo para la protección del contrapiso. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.

Una inversión de ¢112 permitió regresar a su antigua gloria a la escuela Andrés Briceño Acevedo, que por más 60 más de años, se ha convertido un importante referente cultural para los habitantes del distrito de Quebrada Honda del cantón de Nicoya, en Guanacaste.

En la actualidad es un centro educativo unidocente que atiende a una población de 37 niños entre primero y sexto grado, pero durante su existencia, ha logrado adquirir un gran valor sentimental para la localidad ya que la mayor parte de la población que ahí habita, cursó la educación primaria en esta pequeña escuela.

El edificio de madera y piso de mosaico, fue construido entre los años de 1953 y 1958, pero debido a su antigüedad, ya arrastraba un importante deterioro, magnificado por otros factores, los azotes del clima (lluvia, humedad), la falta de mantenimiento y la actividad sísmica, como el terremoto de setiembre de 2012, que ocasionó un fraccionamiento serio del contrapiso.

El rótulo original de la escuela, pintado en madera, se encuentra colocado en una de las paredes del centro educativo. Anteriormente se ubicaba encima de un armario polvoriento. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.
El rótulo original de la escuela, pintado en madera, se encuentra colocado en una de las paredes del centro educativo. Anteriormente se ubicaba encima de un armario polvoriento. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.

En 2016 el proyecto de restauración del inmueble, resultó ganador del certamen ‘Salvemos nuestro patrimonio histórico arquitectónico’, organizado por el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, dependencia del Ministerio de Cultura.

Esto permitió al centro educativo obtener los fondos necesarios para financiar las obras de restauración, que permitieron dotar al centro de un sistema pluvial del que carecía, un nuevo sistema eléctrico y un sistema de detección y alarma contra incendios.

Los trabajos que iniciaron en abril del presente año, también incluyeron la sustitución de la cubierta de techo, la pintura total del edificio, la restauración del piso y reconstrucción de los pasillos.

Si bien la escuelita es un solo pabellón, compuesto por cuatro aulas, una de estas contó anteriormente con divisiones plegables que permitían unir estos dos espacios para formar un salón de actos, característica que se reincorporó con la restauración.

La colocación de puertas pegables para dividir dos de las cuatro aulas que componen el centro educativo, permiten crear una salón de actos que puede ser aprovechado por los estudiantes y la comunidad. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.
La colocación de puertas pegables para dividir dos de las cuatro aulas que componen el centro educativo, permiten crear una salón de actos que puede ser aprovechado por los estudiantes y la comunidad. Foto: Centro de Patrimonio Cultural.

Las obras fueron entregadas de manera oficial este jueves durante un acto cívico, en la que participaron los alumnos de la escuela; la directora del centro educativo, Ana Yanci Jimenéz; el director del Centro de Patrimonio, Diego Meléndez; así como otras autoridades y representantes de la comunidad.

La escuela Andrés Acevedo Briceño lleva ese nombre en honor a uno de los fundadores de la comunidad quien en 1884 se instaló ahí para formar una familia y dedicarse a las labores agrícolas y ganaderas.

Fue declarada patrimonio histórico arquitectónico, según el decreto ejecutivo Nº 33673-C, publicado en La Gaceta del 30 de marzo del 2007.

El centro educativo cuenta con una ubicación estratégica dentro del paisaje histórico de la comunidad: está situada al costado sureste del templo católico San Andrés (también declarado patrimonio) y tiene como “vecinos” a la sede del Ebáis, a la delegación policial y a varias viviendas antiguas.