Irene Rodríguez. 18 julio, 2016

Un archipiélago mexicano, un conjunto arquitectónico en Pampulha –Brasil–, un astillero y sitios arqueológicos en Antigua y Barbuda, la obra arquitectónica en siete países de Le Corbusier y un parque nacional en India son las nuevas incorporaciones a la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

El archipiélago de Revillagigedo, ubicado en el estado mexicano de Colima, fue elegido por la riqueza biológica de sus cuatro islas, que incluyen una cordillera volcánica submarina. Dicho archipiélago es también el ecosistema perfecto para decenas de especies animales marinas en extinción. Esta fue la única obra incluida este domingo dentro de la categoría de Patrimonio Natural.

La categoría de sitios culturales tuvo tres nuevas inclusiones. La primera es la belleza arquitectónica de Pampulha en Brasil, cuyas obras fueron diseñadas por el arquitecto Oscar Niemeyer, en colaboración con varios artistas innovadores. Este conjunto es visto como una ciudad-jardín, y fue construido alrededor de un lago artificial.

El Caribe americano celebra la inclusión de otro sitio cultural: el astillero de Antigua y sitios arqueológicos de Antigua y Barbuda. El famoso astillero fue construido en el siglo XVIII, y su objetivo era proteger los intereses de los dueños de las plantaciones de caña de azúcar en una época en que Europa se disputaba el control del Caribe Oriental.

Siete países también celebran el tener obras dentro de la categoría de sitios culturales: las obras que durante 50 años realizó el arquitecto suizo nacionalizado francés Le Corbusier.

Entre ellas destacan El Complejo del Capitolio de Chandigarh (India), el Museo Nacional de Bellas Artes de Occidente de Tokio (Japón), la casa del Dr. Curutchet en La Plata (Argentina) y la Unidad de Viviendas de Marsella (Francia).

Finalmente, en la categoría de sitio mixto se incluyó al parque nacional de Khangchendzonga en India. Este espacio se extiende por una parte de la cordillera del Himalaya y alberga planicies, valles, lagos, glaciares y montañas cubiertas de bosques nevados. También tiene un componente cultural, pues muchas historias mitológicas transcurren allí.