
La Parroquia de San Francisco de Asís de Dos Ríos, en San José, denunció que la Iglesia católica de Costa Rica sufre un ataque sistemático por parte de troles pagados, el cual se activó después del mensaje del 25 de julio.
“Hay un ataque sistemático a la Iglesia por personas que reciben un sueldo para hacerlo. Los llamamos ‘troles’ y la cuestión es ad hominem directo (a la persona)”, señaló la parroquia en una publicación en Faceboook.
Las falacias ad hominem buscan atacar a la persona y no a sus argumentos.
La Parroquia de San Francisco de Asís explicó que las agresiones digitales empezaron el 25 de julio, luego del mensaje que pronunció el sacerdote Jeison Víquez en la sesión del Concejo Municipal de Nicoya.
Según comunicó el templo, diversas cuentas en redes sociales atacaron a monseñor José Rafael Quirós, arzobispo de San José, porque lo responsabilizan por las manifestaciones de Víquez.
“No podemos normalizar ni dejar pasar los ataques personales, las descalificaciones o los insultos contra la dignidad de una persona, y menos cuando se dirigen a un obispo de la Iglesia mediante afirmaciones falsas o atribuciones que no corresponden a la realidad. Mi intervención tuvo como único propósito defender la verdad de los hechos y recordar la importancia del respeto en el debate público”, indicó la parroquia josefina, atribuyendo el mensaje al sacerdote encargado.
¿Qué pasó el 25 de julio?
El 25 de julio, en Nicoya, el presbítero Jeison Víquez manifestó que, cuando el gobierno vuelve a poner sobre la mesa posibles modificaciones a los impuestos a la canasta básica, es necesario recordar que “las cuentas del Estado no pueden equilibrarse desequilibrando la mesa de las familias”.
Además, llamó a respetar la libertad de pensamiento, al considerarlo un tesoro costarricense.
“Educar no consiste en decirles a nuestros jóvenes qué deben pensar. Educar significa enseñarles a pensar, a preguntar, a discernir, a dialogar con quien piensa diferente y a participar responsablemente en la construcción de la sociedad. Una democracia no debe temer a ciudadanos que piensan, sino debe temer más bien el día en que sus ciudadanos dejen de hacerlo“, dijo el sacerdote.
En julio, el ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, emitió una directriz que prohíbe a los docentes expresar sus posiciones políticas en las aulas y se les advierte de sanciones, al tiempo que se ordena a los superiores vigilar a los profesores en esta materia.
El sacerdote Víquez dijo que, si bien las aulas escolares y colegiales deben estar libres de proselitismo y de adoctrinamiento político, ello no puede significar tener miedo a enseñar a la juventud a pensar.
En ese momento, la presidenta de la República, Laura Fernández, estaba sentada en la mesa principal, junto a la presidenta municipal, Sandra Muñoz, y al alcalde de Nicoya, Carlos Armando Martínez.
Por otra parte, la Parroquia de San Francisco de Asís también llamó a ejercer un discernimiento responsable frente a los contenidos que circulan en las redes sociales.
“En un contexto donde la desinformación y las interpretaciones apresuradas pueden generar confusión, es indispensable verificar los hechos antes de emitir juicios o compartir publicaciones que puedan afectar injustamente a las personas”, concluyó el párroco.

