
El país todavía le debe a miles de mujeres el acceso a un trabajo de calidad y a mejores ingresos.
Aunque el 40% de las mujeres forma parte de la población económicamente activa (PEA), apenas el 13% ha logrado tener acceso, por ejemplo, a trabajos tradicionalmente masculinos, con salarios competitivos y adecuadas condiciones de desarrollo personal.
Parte de esa deuda se piensa saldar a partir de mañana, cuando se presente la primera Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género, durante las actividades oficiales para celebrar el Día Internacional de las Mujeres.
La presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), Jeanette Carrillo, explicó que la Política se enfocará en cinco ejes, en un plan de aquí al 2017 que incluirá acciones más inmediatas para los próximos cinco años.
Carrillo destacó entre esos ejes las mejoras a la calidad de las condiciones laborales.
“El esfuerzo que la sociedad hizo en la educación de las mujeres no se está revirtiendo en una mejora de las condiciones de su participación en el mercado laboral. Ganan menos. Con esto pierde el hogar y el país”, dijo la funcionaria.
Consenso. Esta primera Política Nacional fue elaborada con el aporte de 400 personas especialistas en áreas diversas y provenientes de todo el país.
Es un segundo paso para continuar en la ruta de la equidad y la igualdad entre hombres y mujeres, que se empezaron a dar hace casi dos décadas con la promulgación de la Ley de igualdad real (1990).
“A partir del 2000, empezamos a caminar más lento. Por ejemplo, aún hay trabajos que no son reconocidos en los indicadores, como el trabajo doméstico”, comentó Jeanette Carrillo.
¿Qué es lo que se aspira para la próxima década con esta política? Por ejemplo, que las empresas con cierto número de mujeres dentro de su planilla les garanticen acceso a servicios como guardería y que las mujeres ganen lo mismo que los hombre en condiciones similares de trabajo.
“Las mujeres nos hemos integrado a la vida laboral con un gran sacrificio porque no ha habido un avance de las co-responsabilidades en las actividades domésticas y el cuido de la familia”, agregó la jerarca.
“Esta política no es solo responsabilidad del Estado. Están involucrados grupos como la empresa privada”, dijo Carrillo.
