
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) informó que está a la espera de los criterios técnicos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) y del Colegio de Geólogos sobre el terreno del nuevo Hospital de Cartago, solicitadas para reforzar el diseño y la transparencia en el proceso.
Las revisiones abarcan tres áreas: geotecnia, amenaza sísmica y neotectónica; esta última enfocada en el análisis de fallas activas y los procesos que pueden generar sismos.
La información fue presentada durante una sesión del programa Puertas Abiertas, organizada por el hospital Maximiliano Peralta, con la participación de vecinos y del personal de la Dirección de Arquitectura e Ingeniería (DAI), con el propósito de informar sobre el estado del proyecto.
Recientemente, las diputadas del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Marta Esquivel, quien fue expresidenta de la CCSS, y Cindy Blanco, solicitaron a la Contraloría General de la República (CGR) información sobre el proceso de compra del inmueble, luego de que un informe del Ovsicori señaló que el sitio se ubica en una zona de alta actividad sísmica y recomendó realizar estudios especializados adicionales.

El subdirector de la DAI y coordinador del proyecto, José Miguel Paniagua, explicó que los estudios originales fueron contratados en 2013, pero indicó que debieron actualizarse debido a que la empresa constructora requiere información específica del sitio para desarrollar el diseño final y las cimentaciones del hospital.
Paniagua añadió que, aunque este tipo de revisiones externas no es habitual, la CCSS decidió solicitar el análisis del TEC y del Colegio de Geólogos tras los cuestionamientos sobre las condiciones del terreno y con el fin de reforzar la transparencia y la confianza en el proceso.
Una vez emitidos los criterios, la institución aseguró que serán publicados en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop).

CCSS sostiene que el riesgo sísmico no impediría la construcción
Mientras se conocen esos criterios, la Dirección de Arquitectura e Ingeniería de la CCSS reiteró que una eventual falla sísmica en la zona no impediría el desarrollo del proyecto.
Paniagua afirmó que las tecnologías actuales permiten mitigar este tipo de riesgos mediante soluciones como el mejoramiento del suelo y la incorporación de aisladores sísmicos, medidas que, según dijo, fueron contempladas desde el inicio por la empresa constructora y no implicarán incrementos en el costo de la obra.
Respecto al riesgo de inundación, el funcionario sostuvo que el terreno no es propenso a este tipo de eventos y explicó que en la exposición se mostraron análisis basados en el comportamiento del río colindante durante la mayor tormenta registrada en un periodo de 100 años.
Respecto al riesgo industrial, Paniagua indicó que la CCSS también ha trabajado el tema con el Ministerio de Salud.
Agregó que recientemente se presentó una nueva denuncia relacionada con empresas ubicadas en las cercanías del terreno, por presuntos incumplimientos en el manejo de residuos peligrosos y el vertido de aguas residuales hacia la propiedad institucional. La institución está a la espera de la resolución que emita esa cartera.
Asimismo, indicó que la institución trabaja con el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) en la formulación de un anteproyecto para definir las obras viales necesarias en las rutas 2 y 218 que servirán de acceso al futuro hospital.
Actualmente, el proyecto se encuentra en la etapa de revisión del diseño por parte de la Dirección de Arquitectura e Ingeniería. Tras concluir ese proceso, la CCSS elaborará los planos constructivos que darán paso a la ejecución de la obra.
El nuevo Hospital de Cartago también ha enfrentado otros cuestionamientos durante su desarrollo.
En abril de este año, la CCSS reconoció que entregó la orden de inicio del proyecto sin tener listo el anteproyecto definitivo, lo que provocó un atraso de casi cinco meses en la etapa de diseño. En ese momento, la institución atribuyó la demora a la actualización del anteproyecto y a cambios solicitados por distintas dependencias internas.
El Hospital de Cartago fue encargado a la empresa Van Der Laat y Jiménez S.A. por $394,9 millones, más $4 millones para trabajos de contingencia.
