Los primeros seis meses de vida son claves para evitar que los perros desarrollen agresividad en su etapa adulta. (Canva/Canva)
Una frase común que escuchan las parejas sin hijos es “ahora los perros o gatos reemplazan a los hijos”. Lo mismo se dice de otras parejas que, una vez que los hijos marcharon del hogar y que buscan “paliar el nido vacío con perros o gatos”.
Aunque estas afirmaciones podrían ser correctas en algunos casos, ¿son los suficientes para que marquen una tendencia? Los datos dicen que, aunque cada vez hay más personas que viven solo con su pareja, no necesariamente tienen a un perro o gato con ellos.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) señalan que en 2024 había 269.648 hogares conformados por una pareja sin hijos (ya sea por matrimonio o unión libre). Esto, advirtió el organismo, incluye a quienes no han tenido hijos y a quienes los tuvieron, pero ya no viven en el hogar.
Si se ve por personas, el 14% vive en un hogar conyugal sin hijos. En el censo de 2000 era el 8,7%, en 1984 era el 6,7%.
Pero este aumento no necesariamente se traduce en que haya más perros o gatos en estos hogares, las diferencias no son significativas.
Según el INEC, 141.399 hogares de parejas sin hijos tienen al menos un perro o gato (52,4%), mientras que 128.249 no tienen (47,6%).
Los gatos son el segundo animal más común en los hogares de Costa Rica, pero se ven menos en las parejas sin hijos que en el promedio de hogares costarricenses. (Cortesía/Cortesía)
Estos datos se desprenden de la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) que en 2024 incluyó un módulo sobre perros y gatos.
Cuando se compara con la totalidad de hogares costarricenses, el porcentaje de tenencia de estas mascotas entre las parejas es menor. El 62,2% del total de hogares en Costa Rica tiene, al menos, un perro o un gato y solo el 37,8% no tiene.