
El Ministerio de Educación Pública (MEP) únicamente contrata a profesores de Religión autorizados por la Conferencia Episcopal, que es el máximo órgano de representación de la Iglesia Católica, compuesto por los ocho obispos.
La Conferencia, a su vez, solo autoriza a quienes hayan egresado o llevado cursos en la Universidad Católica, centro educativo de su propiedad. Esa autorización se llama Missio canónica .
Por esta razón, otras universidades como la Estatal a Distancia (UNED) y la Nacional (UNA), que también ofrecen la carrera de Enseñanza de la Religión, han tenido que cerrar el ingreso de nuevos estudiantes a esa carrera.
Algunos de estos alumnos hablaron con La Nación . No quisieron revelar su identidad porque aún varios están solicitando un nombramiento en el MEP, pero sí dijeron que esta situación es discriminatoria y que atenta contra sus derechos a elegir profesión y a ejercer un trabajo.
El ministro de Educación Pública, Leonardo Garnier Rímolo, reconoció que el MEP tiene que regirse por lo que establecen las leyes y los reglamentos.
“No tenemos un margen de maniobra, y es efectivamente la Conferencia Episcopal la que tiene que dar la autorización. Con base en eso, el MEP selecciona”, explicó Garnier.
“Es parte del Reglamento de la ley de carrera docente por ser la religión católica la oficial. Las clases de religión de los centros educativos son de religión católica”, agregó el Ministro.
Monseñor Hugo Barrantes Ureña, arzobispo de San José y miembro de la Conferencia Episcopal, asegura que la Missio se otorga a las personas que dan la garantía de ser católicos y que han cumplido con un programa de estudios que ha sido previamente aprobado por los obispos.
Discusión. El encargado de la cátedra de Teología en la UNED, Pedro Ramírez, confirmó que desde el 2006 las autoridades de esa universidad acordaron suspender la matrícula en la carrera de Enseñanza de la Religión.
Según explicó, eso se hizo “en vista de que hasta la fecha la universidad no puede garantizar a sus estudiantes la Missio canónica ”.
Ramírez aclaró que el interés es continuar el diálogo con la Conferencia Episcopal para lograr obtener esa autorización para sus egresados.
Juan Carlos Valverde, director de la Escuela Ecuménica y Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA), considera que, desde el punto de vista de esta universidad, la situación se reduce a “una cuestión puramente económica y de mercado”.
“Nuestros estudiantes, cuando se gradúan, tienen que volver a llevar cursos en la Universidad de la Conferencia (Episcopal) para recibir la Missio canónica . Es una injusticia real”, dijo Valverde.
El director de la Escuela Ecuménica de la UNA sí aclaró que “nosotros no hemos entrado en conflicto con la Iglesia porque el problema no lo han provocado ellos.
“Es el Estado que permite una carrera como esta, y por otro lado le dice a la Conferencia que son los únicos que pueden decidir quiénes son los que laboran”, agregó.
Monseñor Barrantes asegura que la Conferencia “se está abriendo” más a las solicitudes de otras universidades. Pedimos unos requisitos y, sobre todo, conocimiento de la persona porque va a enseñar en el nombre de la Iglesia. Podría suceder que un ateo quiera la Missio canónica y no nos conviene”, dijo el arzobispo.
