Jorge Andrés Díaz Chavarría es un físico costarricense que participa en la NASA en la evaluación de los aparatos que monitorean la fuga de combustibles líquidos, como hidrógeno y oxígeno, durante los lanzamientos de los transbordadores espaciales.
¿Cómo un tico se convirtió en autoridad sobre aparatos tan complejos en la NASA? Para entenderlo, hay que revisar su currículo.
Díaz se graduó en la Universidad de Costa Rica (UCR) y participó en la medición de gases de volcanes desde el Centro de Investigaciones en Ciencias Atómicas de la UCR.
Luego obtuvo una beca Fulbright e hizo un doctorado en Física y una maestría en Microelectrónica en la Universidad de Minessota. Su proyecto de doctorado consistió en miniaturizar un espectómetro de masas, que pasó de ser como un refrigerador a tener el tamaño de una caja de zapatos. A partir de ahí, cautivó la atención internacional.
En su calidad de profesor de la UCR, continuó haciendo mediciones de gases en volcanes. Después ayudó a gestionar la creación del Laboratorio Nacional de Nanotecnología.
Más adelante, acuerdos con la NASA trajeron las misiones Carta a suelo tico. Estas fueron coordinadas desde el Programa Nacional de Investigaciones Aerotransportadas y Sensores Remotos. Este año, Díaz creó su propia compañía de asesorías.