Patricia Recio. 28 enero
Para lograr la baja en las tarifas el Gobierno debe renegociar el contrato que se firmó en el 2011. Fotografía: José Cordero
Para lograr la baja en las tarifas el Gobierno debe renegociar el contrato que se firmó en el 2011. Fotografía: José Cordero

Renegociar las tarifas que se cobran por contenedor movilizado y la capacidad del puerto serán los dos principales puntos de discusión a partir de este martes y por los próximos tres meses, entre el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y la empresa APM Terminals, concesionaria del megapuerto de Moín.

La representación estatal está dirigida por el jerarca del ramo, Rodolfo Méndez Mata, y el secretario nacional de Concesiones, José Manuel Sáenz.

Méndez Mata explicó que el Gobierno tiene gran interés en renegociar ambos puntos en atención a los primeros meses de funcionamiento de la operación portuaria y a raíz de las preocupaciones que han expresado productores y exportadores por el tema tarifario.

Según el jerarca, el director general de APM, Hartmut Goeritz, les indicó que la empresa estaría en “disposición total” de participar en este proceso.

Según lo acordado para estas sesiones de trabajo, el Estado y la concesionaria avanzarán por separado en la parte jurídica y, posteriormente, realizarán sesiones conjuntas para analizar las opciones, hasta alcanzar un acuerdo sobre la posible modificación del contrato.

Para esa negociación tendrán asesoría técnica y legal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El Gobierno determinó la necesidad de renegociar las tarifas estipuladas en el contrato de concesión apenas 10 meses después de que iniciara la operación de la terminal portuaria.

APM Terminals, de capital holandés, invirtió en la construcción de la Terminal de Contenedores de Moín (TCM) unos $700 millones solo en esta primera fase, en la que se debió levantó una isla artificial. Están todavía pendientes otras dos fases con las que la obra alcanzaría un valor de $1.000 millones.

Según el contrato, dicha inversión sería retornada mediante la operación del puerto por los próximos 30 años.

Sin embargo, el contrato de concesión establece algunas variables que le permitirían al Estado modificar los acuerdos ahí plasmados.

Entre estos se encuentran la ampliación del plazo de la concesión, la modificación del cronograma (construcción de obras pendientes) o la reducción del canon (actualmente del 7,5%) que la empresa debe pagar sobre sus ganancias mensuales para el desarrollo de la provincia de Limón.

Méndez Mata dijo en diciembre a La Nación que irremediablemente para reducir las tarifas deberían renegociar el contrato.

Anteriormente, las tarifas para exportadores e importadores, que eran operadas por la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), eran de $160 por carga o descarga de un contenedor. En la TCM el servicio cuesta $261,62 (o sea, $101,62 más).

Sin embargo, la entrada en funcionamiento de la Terminal de Contenedores también ha significado mejoras en el servicio.