Patricia Recio. 24 junio
Puerto Caldera, en Puntarenas, colapsó desde hace dos años. Las mejoras están señaladas en un plan maestro que el gobierno encargó. foto Alonso Tenorio
Puerto Caldera, en Puntarenas, colapsó desde hace dos años. Las mejoras están señaladas en un plan maestro que el gobierno encargó. foto Alonso Tenorio

El Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico desestimó el recurso de revocatoria que presentó la empresa filipina International Container Terminal Services Inc. (ICTSI), luego de que se les rechazara la propuesta de iniciativa privada para modernizar puerto Caldera, cuya intervención es urgente.

De acuerdo con un comunicado divulgado la tarde de este miércoles, el Instituto considera que la propuesta no satisface las necesidades de la terminal portuaria en aspectos operativos, económicos, tarifarios y legales.

Para llegar a esa conclusión se basaron en los requerimientos señalados en el plan maestro que el gobierno contrató a la empresa Arcadis y que fue dado a conocer en diciembre pasado.

Entre las razones técnicas del rechazo, Incop señaló que los proyectos de infraestructura propuestos por ICTSI “son en su mayoría para el manejo de contenedores, sin tomar en cuenta las demás cargas que tiene que manejar un puerto multipropósito como es puerto Caldera”.

Según detallan, la propuesta no contempla un adecuado incremento de la productividad y los niveles de servicio requeridos, desde maquinaria y equipo, hasta infraestructura portuaria nueva o mejora de actuales.

“La iniciativa privada filipina se refiere exclusivamente a la terminal de carga general y no incorpora ninguna propuesta de mejora para la terminal granelera, como las que plantea el plan maestro: instalación de bandas transportadoras para granos y los silos de transferencia para que funcionen como válvulas de alivio para mejorar la productividad en el proceso de descarga de los buques graneleros, requerimientos de mejora han sido solicitados consistentemente por los usuarios del puerto”, señala el documento.

Asimismo, Incop argumentó que la terminal de contenedores propuesta por ICTSI es de 220 metros, por lo que no tendría la capacidad suficiente para atender los buques de gran calado tipo Panamax, con una eslora de más de 300 metros, por lo que no resultaría factible para la atención de rutas transpacíficas de embarcaciones que provienen de países asiáticos, sino hasta el año 2028 como mencionan en su propuesta.

En el ámbito jurídico, el Instituto concluyó que la iniciativa genera incertidumbre en relación con la actual concesionaria, pues no brinda una solución legal al contrato con la actual concesionaria, Sociedad Portuaria Caldera, lo que implica el riesgo de una demanda en caso de tener que suspender el que está vigente antes de su vencimiento.

Entre sus consideraciones, también señalaron que la ausencia de propuestas para la construcción de un muelle para ferri, carga general y Ro-Ro (buques de carga movilizada), así como para la mejora de la terminal granelera, incluyendo la instalación de bandas y zona con buffer de descarga, el área de estacionamiento de furgones para enrutamiento, la estabilización de la costa en la playa de Caldera, la reubicación del puerto de servicio, ni para el desarrollo de instalaciones de guardacostas.

Igualmente, alegaron que la firma filipina no planteó labores de dragado de mantenimiento ni obras de retención de sedimentos.

Según Incop, la empresa podría presentar una nueva iniciativa que se apegue al plan maestro.

En una entrevista con La Nación, el presidente ejecutivo de Incop dijo que tras resolver la revocatoria, el siguiente paso para lograr la modernización que urge al único puerto de carga del Pacífico, sería solicitar ante la Contraloría General de la República la autorización para renegociar los contratos con el concesionario actual.

Además de la firma filipina, también habían mostrado interés en Caldera, la empresa DP World, de Emiratos Árabes, que luego se retiró, lo mismo que la actual concesionaria Sociedad Portuaria Caldera.