
Texto original publicado por La Nación el 24 de abril de 1972.
El mercado de mayoreo ha sido una pesadilla para la Municipalidad de San José. No ha habido otra obra más accidentada. Cuando en 1965 se comenzó a hablar de la necesidad de realizar el proyecto, se habló de financiamiento exterior, el que, por razones apenas expuestas, no fue posible conseguir. Trascendió que había vencido el plazo para recibir los beneficios del empréstito.
Funcionarios de la Casa Presidencial y de la Municipalidad indicaron fechas para la terminación de la obra. Lo cierto es que a comienzos de este año fue cuando el mercado comenzó a prestar servicio. La bondad de la obra es cosa que ponen en entredicho camioneros, intermediarios y Municipalidad. Esta última, no obstante, dice que “es un fracaso, por el momento”, como queriendo decir que se pondrá a trabajar a como haya lugar. Claro, con observancia de un plan específico debidamente estudiado y calculado.
El regidor don Rogelio Aguilar nos dijo: “Tenemos que admitirlo. La obra no está prestando el servicio que esperábamos”. Le preguntamos: ¿Es cierto que el mercado es apenas lugar para la recepción de pagos?, a lo que respondió que “Sí, efectivamente. Ello es, por ahora, un lugar donde recibimos las cuotas que los camioneros deben pagar para tener derecho a estacionarse en las inmediaciones de los mercados Central y Borbón”.
¿Fue ese el espíritu del proyecto? “¡Nunca! Nos mueve le sincero deseo, a todos los regidores, de contribuir para que los precios de verduras, hortalizas y frutas le cuesten menos dinero al público consumidor. Comprendemos que para ello los intermediarios deben ser eliminados. Que el público compre directamente al productor o al comerciante al detallista”.
En otras noticias:
Guardia rural pinta edificio del hospital
Nos llamó la atención observar en el hospital San Rafael de Puntarenas a un grupo de miembros de la guardia de Asistencia Rural de Puntarenas, dedicados a pintar el edificio que ocupa ese centro de salud.
En ese mismo centro se nos informó que también ahí se asombraron, cuando un buen día llegó el capitán Guillermo Salas y un grupo de subalternos y dijeron que estaban dispuestos a pintar el edificio.
“Sabemos que se tiene la pintura y nosotros no nos queremos quedar atrás”, dijo Salas. Desde entonces entre bromas, risas y canciones emprendieron la labor, la cual está a punto de concluirse.
“Si se escribe algo en La Nación, diga que todo el personal de este hospital está muy agradecido con el gesto de los miembros de la guardia de Asistencia Rural de Puntarenas”, se nos pidió.
ONU no puede hacer nada por la paz en Vietnam
¿Qué puede hacer la Organización de la Naciones Unidas para dar fin a la guerra de Vietnam? Evidentemente no puede lograr la paz mientras los combatientes no muestren su disposición a aceptarla. El secretario general Kurt Waldheim se ha ofrecido de intermediario pero hasta el momento ha excluido una iniciativa unilateral de las Naciones Unidas porque no quiere estorbar las conversaciones de paz en París.
Dijo a principios de este mes que “mientras se realicen negociaciones en París no hay ninguna posibilidad de que las Naciones Unidas consideren este problema. Sin embargo, he dicho y vuelvo a decir que siempre estamos dispuestos a ofrecer nuestros buenos oficios si las partes interesadas, todas las partes interesadas lo desean. Es una condición previa absolutamente imprescindible. Me parece que no existe una oportunidad para las Naciones Unidas por ahora”.
El predecesor de Waldheim, U. Thant, adoptó una posición similar una vez que comenzaron las conversaciones. En años anteriores había pedido reiteradamente la suspensión de bombardeos y trató de propiciar la realización de conversaciones en Birmania.
