El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) garantizó que esta misma semana empezará a girar las 10.000 becas estudiantiles que se atrasaron por un error administrativo.
Mediante un comunicado de prensa, el IMAS sostuvo ayer que el depósito correspondiente al mes de enero se efectuará antes del próximo domingo.
Estas becas del programa Avancemos debieron haberse pagado antes del 27 de enero, para que los beneficiarios pudieran comprar uniformes y útiles escolares de cara al inicio de clases.
Sin embargo, el giro se atrasó debido a que los datos personales de estos 10.000 alumnos llegaron hasta hace pocos días al IMAS procedentes del Fondo Nacional de Becas (Fonabe).
Hasta el año pasado el Fonabe era el encargado de pagar esos subsidios. Sin embargo, en reiteradas ocasiones se reportaron retrasos de varios meses en el giro de las ayudas a los estudiantes.
Debido a lo anterior, el Gobierno designó al IMAS como encargado de entregar el aporte y ordenó al Fonabe pasarle una base de datos que contenía información de unos 77.000 estudiantes.
La transferencia se dio el 21 de diciembre pasado. Sin embargo, durante el procedimiento unos 10.000 beneficiarios quedaron excluidos de la lista.
A estos muchachos se les debe depositar esta semana ¢310 millones. En total, Avancemos tiene 126.000 beneficiarios, quienes este meses recibirán ¢3.610 millones.
Coordinación. El presidente ejecutivo del IMAS, José Antonio Li, sostuvo ayer que el personal del Instituto y la rectoría del sector social hicieron un “esfuerzo extra” para que las 10.000 becas atrasadas se paguen a tiempo.
“Es grato comunicarles que el subsidio se depositará de acuerdo al trámite normal de la Institución antes de que finalice el mes de enero”, aseguró.
La promesa surgió el mismo día que La Nación reveló el error administrativo que puso en riesgo el pago a 10.000 estudiantes.
A estos muchachos se les da un subsidio que va de los ¢15.000 a los ¢50.000 mensuales.
Este dinero les sirve, entre otras cosas, para comprar útiles y uniformes del colegio.
Avancemos es una transferencia monetaria con que el Estado ayuda a las familias más pobres para que mantengan estudiando a sus hijos.
Los alumnos de secundaria son quienes registran mayores porcentajes de deserción. De hecho, durante los primeros seis meses del 2008 un total de 21.000 estudiantes dejaron las aulas.
Esa cantidad de alumnos representó el 2,65% de los colegiales matriculados. Mientras tanto, en el 2007 un total de 29.000 alumnos de secundaria desertaron del sistema educativo.
