
El 23 de octubre de 1975, a las 4 p. m., la Corte Plena decidió descubrir el óleo de Fernando Baudrit, fallecido el 12 de junio y quien fuera el presidente de la Corte por 20 años.
Fernando Coto Albán, presidente de la Corte, recordó la vida de Baudrit como “ejemplar, ordenada y modesta”. Citó partes de la escuela que significó Baudrit a lo largo de su vida como profesor universitario, como miembro de Casación y como presidente de este organismo.
“Por ejemplo de respeto y responsabilidad, de trabajo y abnegación”, dijo Coto, al levantar el Pabellón Nacional y descubrir el óleo ubicado en la sala de vistas de Casación, sitio donde se colocan las fotografías de quienes han presidido la entidad judicial.
Coto destacó su obra y recordó que, pese a su deceso, lamentado por el país, su memoria es eterna, “y un faro resplandeciente que guiará, durante muchas generaciones, a los hombres que integran el Poder Judicial y que tienen la delicada tarea de impartir justicia”.
La señora viuda de Baudrit, María Eugenia Vargas, y su hija Aida Baudrit participaron en la ceremonia.
Fue descrito como un acto sencillo pero conmovedor para quienes siempre tuvieron en la figura de Baudrit un amigo entrañable, un hermano y un guía permanente.
Luego de resaltar el valor que tuvo su antecesor como jurista, y de recordar cómo supo dirigir los asuntos de la Corte Plena, Coto pidió a los invitados que pasaran a la sala de visitas, donde a la señora viuda de Baudrit se le entregó un pergamino con la leyenda “Mérito y Reconocimiento” y medalla de oro al Buen Juez.
La curiosidad: Celebrando los 80 años
Doña Ester Jinesta de Cordero agradeció a sus familiares y seres queridos tras celebrar sus 80 años.

