
“No soy el uno ni el dos, pues mi carrera no es de caballos”, afirmó a La Nación el vocalista español Camilo Sesto, al ser interrogado sobre el hecho de que se le considere el cantante número uno de habla hispana.
Sesto llegó el 22 de abril de 1976 a las 10:50 a. m. al Aeropuerto Juan Santamaría, luego de un viaje desde Venezuela, donde actuó con gran éxito.
En la terminal aérea, al menos 4.000 jóvenes lo recibieron desde los balcones, sin embargo, no pudieron observarlo de cerca debido a que lo trasladaron al hotl por una salida especial, en vehículo particular.
No obstante, jóvenes funcionarios del Departamento de Migración, así como de otras oficinas en el aeropuerto, lo rodearon para obtener un autógrafo.
En el hotel, afirmó que no cree “en las nominaciones, sino que considero que el artista debe tener los pies firmes en tierra y eso es lo que hago yo”.
“Sin embargo, no me desagrada la aceptación que de mis interpretaciones tiene el público, lo que hace que cada día me esfuerce más en pos de la superación”, señaló.
Manifestó que desciende de una familia humilde, compuesta por sus padres y cuatro hermanos más. “Mi infancia se desarrolló si no dentro de grandes dificultades, sí dentro de la mayor sencillez”, comentó.
Al ser consultado sobre por qué usa el apellido Sesto y no Blanes, que es el verdadero, respondió que en su familia había cinco Camilos antes que él, por lo que él era el sexto. “De ahí se deduce mi apellido artístico”, concluyó.
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