
Con gran optimismo, Alajuelita se prepara para celebrar los tradicionales festejos cívicos patronales, que iniciarán el 14 de enero, reportó La Nación el 13 de enero de 1976.
Las fiestas de Alajuelita son reconocidas por la variedad de atractivos que ofrecen a los visitantes y el ambiente criollo que se respira.
El motivo central es rendirle honor a Santo Cristo de Esquipulas, cuya imagen se encuentra en el altar de la iglesia de esta ciudad josefina. La devoción a esta imagen fue establecida oficialmente en 1845, e incluye una misa solemne el día 15 de enero, el segundo de las celebraciones.
Con el pasar de los años, romerías de distintos lugares del país se presentan en Alajuelita, mediante las cuales el pueblo católico costarricense agradece favores que ha otorgado Cristo a los feligreses.
Además del factor religioso, las fiestas se revisten por el jolgorio clásico de los pueblos costarricenses y las actividades reconocidas en diferentes puntos del país. Además, en las diferentes calles son instalados los puestos en los que se vende al público las comidas típicas: tamales, pozol, picadillo y guarapo, que según muchas personas, es el mejor que se hace en el país.
También se encuentran en instalación diversos carruseles y variedades en frente de la iglesia del Santo Cristo de Esquipulas, la cual el 15 de enero de 1907 fue declarada Santuario Nacional por el papa Pío X.
Los organizadores de las fiestas esperan que asista el mayor número de personas que se haya visto, ya que por los preparativos se prevé que resulten más atractivos que en años anteriores.
La curiosidad: Obra en el Teatro del Ángel
La obra chilena La Virgen del puño cerrado se presenta en el Teatro del Ángel.

