Daniela Cerdas E.. 19 agosto
Durante la homilía del pasado 2 de agosto, el obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, hizo un llamado al Gobierno para fijar una estrategia que nos ayude a atender esta crisis migratoria. Foto: Rafael Pacheco
Durante la homilía del pasado 2 de agosto, el obispo de Ciudad Quesada, José Manuel Garita, hizo un llamado al Gobierno para fijar una estrategia que nos ayude a atender esta crisis migratoria. Foto: Rafael Pacheco

José Manuel Garita, obispo de Ciudad Quesada, declaró que las agresiones xenofóbicas que se produjeron el sábado, en San José, fueron una “verdadera discriminación” contra los nicaragüenses.

Garita dijo que a La Nación, como pastor, rechaza esta muestra de “violencia e intolerancia”.

En su perfil en Instagram, también escribió: “Ese ‘otro’, expresión que muchas veces usamos despectivamente para referirnos al extranjero y migrante, no es otro que el mismo Jesús, quien sale a nuestro encuentro en la persona del necesitado y refugiado, para que lo acojamos con caridad y misericordia”

Consultado por este medio, el obispo dijo que su primera reacción es de dolor ante lo sucedido.

“Aunque hay problemas, la violencia nunca será una respuesta racional, justa ni adecuada. Un católico tiene que actuar desde la serenidad, la ecuanimidad, la paz, la aceptación y la tolerancia, nunca desde la violencia; no puede actuar con xenofobia. El católico está llamado a actuar con los sentimientos de Jesús, para buscar la paz”, expresó el prelado.

Las agresiones xenofóbicas de este sábado dejaron 44 personas detenidas. Entre los detenidos figuran seis menores. También se logró el decomiso de 13 armas blancas y 8 bombas molotov, las cuales no pudieron accionar los manifestantes.

Las acciones se dieron en el parque La Merced, la plaza de la Cultura y el parque central.

El obispo hizo un llamado a los costarricenses, y particularmente a los costarricenses católicos, a actuar con criterios cristianos.

“Son de lamentar situaciones de violencia y delincuencia de algunos, subrayo, de algunos ciudadanos nicaragüenses, que no se pueden tolerar. Pero debemos tener sensatez para distinguir una cosa y la otra. Rechazamos actitudes de xenofobia y rechazamos actitudes de delincuencia. Entre todos, debemos cuidar el orden y mantener la paz”, dijo Garita.

La Diocésis de Ciudad Quesada instaló dos centros de acogida para migrantes en el que se les dota de comida, ropa y orientación. Están instalados en las iglesias de San Antonio de Padua, en Pital, y San Rafael Arcángel, en Pavón de Los Chiles; se atiende de lunes a viernes de 10 a. m. a 1 p. m.

El obispo indicó que han tenido resistencia por parte de personas que se oponen a estos centros para personas que están de paso.

"Es lamentable esa actitud cerrada de personas que dicen que queremos hablar de albergues y nunca hablamos de eso. Hablamos de centros de acogida para personas que pasan y necesitan alimento y vestido. Para ello, hemos acudido a la buena voluntad de los fieles que han sabido responder, hubo una colecta de alimentos y vestido en todas las parroquias.

Garita hizo un llamado al Gobierno para definir una estrategia que nos ayude a atender esta crisis. El Gobierno también anunció acciones contra la migración ilegal, tal como algunos sectores, incluso políticos, lo piden.