La protesta coincidirá con el inicio de la discusión de mociones al Presupuesto Nacional de 2027.
Las organizaciones advirtieron que no será una actividad aislada, sino el comienzo de una agenda de movilizaciones para exigir mayores recursos para escuelas, colegios y universidades.
El movimiento también anunció su participación en la Marcha del Agro del martes 3 y en la movilización convocada por el Magisterio Nacional para el miércoles 11 de noviembre.
“Hoy no venimos a pedir que nos escuchen por cortesía. Venimos a anunciar una decisión: la paciencia del estudiantado costarricense se agotó”, manifestó María Ortega Zamora, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Estatal a Distancia (FEUNED).
La dirigente también exigió avanzar hacia el cumplimiento del mandato constitucional de destinar al menos el 8% del producto interno bruto (PIB) a la educación estatal.
“No tenemos miedo, nunca lo hemos tenido”, afirmó Ortega, quien aseguró que el movimiento estudiantil continuará manifestándose cuando lo considere necesario.
Mia Fink, estudiante de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR), dirigió sus críticas a la presidenta Laura Fernández y al ministro de Hacienda y Presidencia, Rodrigo Chaves, a quienes pidió no subestimar la capacidad del estudiantado para comprender las decisiones presupuestarias que afectan la educación pública.
Fink se refirió particularmente a la moción 16, impulsada por diputados del Partido Pueblo Soberano (PPSO) en la Comisión de Hacendarios e incorporada al dictamen del Presupuesto Nacional de 2027.
La modificación reduce aproximadamente ¢8.048 millones de recursos universitarios. Según el comunicado del movimiento estudiantil, la rebaja equivale a cerca de ¢1.900 millones para cada una de las universidades de Costa Rica (UCR), Nacional (UNA), Tecnológico de Costa Rica (TEC) y Estatal a Distancia (UNED), además de unos ¢449 millones para la Universidad Técnica Nacional (UTN).