
La abogada Tatiana Quesada, exdirectora de la Inspección Laboral del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), asegura que vivió momentos de presión, gritos y presuntas amenazas, luego de que intentara denunciar aparentes irregularidades en nombramientos y posibles casos de corrupción en el MTSS. La profesional, quien es hermana del diputado del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Juan Manuel Quesada, relató que vivió fricciones con Alexander Astorga Monge, actual jefe de despacho de la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y quien se desempeñó como viceministro de Trabajo en el gobierno de Rodrigo Chaves.
“Cuando llegué a la Inspección empecé a limpiar los focos de corrupción y eso molestó”, relató la exfuncionaria después de que un fallo del Juzgado de Trabajo de Heredia ordenara restituirla en el cargo y pagarle los salarios caídos desde junio del 2025, fecha en que fue removida de ese puesto de confianza.
La abogada, de 49 años, alega que las fricciones comenzaron cuando ella se opuso al nombramiento de una persona, de apellido Espinoza, en el cargo de jefa de Gestión de la Inspección Laboral, porque, en apariencia, no cumplía con los requisitos.
Quesada sostiene que el actual jefe de despacho de Laura Fernández le habría solicitado que variara las notas del concurso para que Espinoza resultara elegible y ella se negó.
“Yo le dije que no, que eso era corrupción. Él se enojó mucho, golpeó la mesa, me gritó y me dijo que él lo que quería era tener el mejor personal, que él no era corrupto. Esa fue una confrontación muy fuerte”, dijo.
De acuerdo con Quesada, acudió al entonces ministro de Trabajo, Andrés Romero Rodríguez, para comentarle sobre la situación, y él le manifestó que durante su administración situaciones así no se iban a permitir.
“A los días, el viceministro me llamó, me pidió disculpas, pero no se arregló nada. El viceministro más bien buscó cómo seguirme haciendo daño por haberlo denunciado. El ministro no hizo nada, absolutamente nada”, sostuvo Quesada en conversación con La Nación.

La funcionaria afirma que durante su gestión interpuso varias denuncias administrativas contra el entonces viceministro Astorga y que el ministro Romero tenía pleno conocimiento de esas situaciones. Sin embargo, no aportó los documentos respectivos.
Por su parte, Alexánder Astorga argumentó a este diario que el nombramiento en cuestión se hizo de acuerdo al marco legal y afirmó que nunca ha golpeado una mesa frente a un funcionario.
‘Llamaba todos los días a amenazarme’
La exdirectora de Inspección sostiene que otro de los roces con el viceministro ocurrió luego de que el edificio del Ministerio de Trabajo en Alajuela recibió una orden sanitaria del Ministerio de Salud por condiciones insalubres del inmueble.
“Él le decía al ministro que (los funcionarios) ya estaban pasados (a otro inmueble) y era mentira; ellos no estaban pasados. Entonces, él (Astorga) decía que iba a ocupar la plata en otra cosa y dejaba a los funcionarios en esas condiciones insalubres en las que estaban (...). Lo acusé (con el ministro) y le dije que no era cierto”, aseveró Quesada.
Eventualmente, los funcionarios se trasladaron a un nuevo edificio, pero la exdirectora afirma que fue un “pleito eterno” con discusiones sobre el manejo de los recursos.
El exviceministro, por su parte, justificó que la orden sanitaria venía desde mucho antes de que él llegara a la institución y su meta era hacer el cambio de edificio, pero que esto llevaba una serie de pasos que requerían tiempo y así lo comunicó al entonces jerarca de Trabajo.

Aproximadamente en febrero del 2025, Quesada fue incapacitada durante tres meses. Ella recuerda que durante ese periodo Astorga la llamaba casi a diario para supuestamente presionarla para que renunciara.
“Llamaba todos los días a amenazarme que mejor renunciara porque me iba a ir muy mal (...). En algún momento el ministro (Romero), con un familiar mío, lo que dijo es: ‘O se va o le echamos toda la maquinaria’”, recordó.
Además de las presuntas amenazas, Quesada sostuvo que el entonces viceministro habría emprendido una campaña de desprestigio en su contra, con supuesta información falsa que se encargó de circular entre sindicatos. Dicha versión fue negada categóricamente por Astorga.
