
Con la banda presidencial y debidamente juramentada, Laura Fernández dio en el Estadio Nacional su primer discurso público como la presidenta de Costa Rica, este 8 de mayo.
Su saludo se extendió por varios minutos. Pausadamente, fue nombrando uno por uno a los invitados al acto protocolario y deteniéndose para dar lugar a que el público abucheara cuando mencionó a magistrados, el Tribunal Supremo de Elecciones y la contralora general de la República.
Luego, al entrar en materia, su discurso ratificó que continuará con las consignas del gobierno de Rodrigo Chaves.
El discurso en 15 frases clave
- “Costa Rica abrió los ojos. Primero uno, cuando apostó por el cambio; y luego el otro cuando ratificó que quería seguir por esa senda”.
- “Somos el pueblo que decidió romper con el pasado que nos falló. Nos falló con estructuras que nos alejaron de la gente”.
- “Sí, soy la heredera de ese cambio y lo digo sin titubeos. Heredera de una forma de hacer política distinta”.
- “Ustedes, pueblo de Costa Rica, son nuestros patronos”.
Megacárcel
- “Estamos a las puertas de construir una ‘tercera república’”.
- “Eso implica revisar nuestra institucionalidad; tomar decisiones que por años se evitaron. Por supuesto, que eso no significará nunca atentar contra la división de poderes, nunca lo haría”.
- “Muy pronto inauguraré una megacárcel y uno de los centros de vigilancia policial más modernos del mundo”.
- “Los convoco a que caminemos juntos”, dijo al Poder Judicial y a los diputados.
- “No podemos continuar con 335 instituciones públicas, instituciones que perdieron el norte. Las que permanezcan darán servicios de calidad”.
Laura Fernández continuó la narrativa de una 'tercera república'
- “Mi gobierno no será de oficina; será de la calle y las comunidades”.
- “Costa Rica seguirá siendo un país de paz, democracia y respeto a los derechos humanos”.
- “La reforma es profunda y la vamos a impulsar”.
- “El camino no empezó hoy, inició un día como hoy hace cuatro años”.
- “Tendrán en mí a una presidenta que apretará aún más”.
- Hay una “nueva forma de hacer política: la que deja de hablar y empieza a resolver; la que mide resultados”.
