Educación

UCR acuerda continuar con clases virtuales durante el segundo semestre debido a la pandemia

La institución permitirá de manera excepcional clases presenciales para cursos que no pueden virtualizarse; deben ser autorizadas por autoridades universitarias y aplicar protocolos sanitarios

La mayoría de las cursos en la Universidad de Costa Rica (UCR) continuarán de manera virtual durante el segundo semestre de este año por el comportamiento de la pandemia de la covid-19 en el país.

Autoridades de esa casa de enseñanza superior informaron de que la medida responde a los diversos criterios recibidos por el Consejo de Rectoría en las reuniones sostenidas con el Consejo de Decanos, el Consejo de Área de Sedes Regionales, la Federación de Estudiantes, el Sindicato de Empleados Universitarios y otros órganos colegiados.

La institución instruyó a que en cada programa se deberá especificar la modalidad virtual, y precisar los medios de comunicación previstos en cada curso, así como los horarios de las lecciones, las actividades sincrónicas y la atención extraclase, entre otros aspectos.

De la misma manera, los proyectos de acción social y los Trabajos Comunales Universitarios (TCU) continuarán realizándose de manera virtual.

Debido a que algunos cursos no pueden virtualizarse, se podrá recurrir a excepciones de presencialidad, previo aval del Consejo de Rectoría con el acompañamiento del Centro de Coordinación Institucional de Operaciones (CCIO) y de las vicerrectorías de Docencia y Acción Social.

Asimismo, las direcciones de los posgrados podrán autorizar actividades presenciales a aquellos estudiantes que desarrollen su trabajo de graduación y requieran realizar labores que no se pueden realizar de forma virtual o remota.

Sin embargo, cualquier actividad presencial deberá cumplir con los protocolos sanitarios avalados por el CCIO, acorde con los lineamientos del Ministerio de Salud emitidos en el marco de la pandemia.

“Cada vicerrectoría desarrollará procesos de acompañamiento para potenciar al máximo el trabajo virtual y remoto, de manera que la excelencia académica, el aprovechamiento pedagógico y la eficiencia administrativa continúen vigentes en el actual contexto de pandemia”, señala la resolución R-158-2020

“En este momento la Universidad ha podido configurar una serie de recursos que permiten al sector docente y estudiantil responder, de manera académica, al proceso educativo, y por supuesto atender las medidas sanitarias” comentó la Susan Francis Salazar, vicerrectora de Docencia.

Por otra parte, los centros, institutos de investigación, fincas experimentales y reservas biológicas que participan en la atención de la emergencia y en el desarrollo de acciones que permitan continuar o mejorar la producción de servicios de salud humana, animal y agroalimentaria, mantendrán sus procesos esenciales, favoreciendo el trabajo remoto.

El mismo documento también hace referencia a la gestión administrativa, la cual deberá privilegiar el trabajo remoto.

Las tareas que exigen presencialidad deben realizarse en estricto cumplimiento de los protocolos sanitarios y las jefaturas correspondientes deberán velar por su cumplimiento.

Desde el 13 de marzo, la UCR anunció a sus alumnos la suspensión de clases presenciales y la migración a la modalidad virtual, mediante su plataforma de Mediación Virtual, para evitar contagios de covid-19.

Sin embargo, el comienzo no fue fácil. Al 7 de abril solo el 45% de los docentes estaban activos en la plataforma virtual.

No todos los cursos estaban disponibles o cargaban, el docente no sabía utilizar la plataforma o estaba saturada.

En atención a estas fallas, la UCR comenzó la capacitación de cerca de 2.000 docentes en el uso de la plataforma; tuvieron que correr a adquirir 1.500 licencias del sistema de videoconferencias Zoom.

Además, duplicaron la capacidad de su sistema que solo permitía que estuvieran conectados 30.000 alumnos y funcionarios a la vez. La UCR tiene cerca de 40.000 alumnos

Daniela Cerdas E.

Daniela Cerdas E.

Bachiller en periodismo, estudiante de Derecho. Cobertura de la temática educativa del país desde 2015. Redactora del año La Nación, 2018.