Irene Vizcaíno. 1 julio
La semana pasada, Edgar Mora y otros jefes del MEP dieron conferencia de prensa para tratar de aclarar las razones por las cuales reclamaban los estudiantes. Una de las principales consultas fue sobre su posible renuncia, la cual rechazó. Foto: Rafael Pacheco
La semana pasada, Edgar Mora y otros jefes del MEP dieron conferencia de prensa para tratar de aclarar las razones por las cuales reclamaban los estudiantes. Una de las principales consultas fue sobre su posible renuncia, la cual rechazó. Foto: Rafael Pacheco

El cambio de los exámenes de bachillerato por las pruebas FARO, las denuncias del manejo de la infraestructura educativa y los procedimientos administrativos iniciados tras la mayor huelga en la historia destacan en el recuento de 13 meses de labores de Edgar Mora Altamirano, al frente del Ministerio de Educación Pública.

Este periodista y máster en Administración Pública advirtió a su llegada al Ministerio que no era maestro, pero sí podía aprender. Tales palabras no calaron en el gremio, con el cual tuvo una difícil relación a lo largo de trece meses y este lunes deja el cargo, en medio de fuertes presiones de varios sectores.

El viernes, cuando salió a tratar de aclarar algunos de los reclamos de estudiantes, denunció una campaña de desiformación que incitaba a los muchachos.

“Haría mal un ministro renunciando sobre la base de un conjunto de cosas que no son ciertas. No hay una sola de estas cosas que reclaman quienes están detrás de este movimiento, que esté explicada de manera congruente con la realidad”, concluyó.

Entre las principales hechos que trascendieron en su gestión están:

1. La huelga que sostuvieron los educadores por 89 días, pues ellos fueron los últimos en deponer el movimiento contra la reforma fiscal que inició en setiembre, y en el caso de la Asociación de Profesores de Segunda Enseñanza (APSE), concluyó en diciembre.

Esta protesta dejó a los estudiantes sin ver los contenidos del tercer trimestre, y en algunos casos sin informe de notas. Tal situación obligó al MEP a flexibilizar la prueba de bachillerato y hacer curvas para todos los estudiantes .

Asimismo, motivó la apertura de procedimientos administrativos contra educadores que salieron del país durante la protesta.

Un informe remitido este lunes por el propio Ministerio, señala que se abrieron 232 expedientes por esa causa, de ese número 35 docentes ya fueron despedidos y 45 están en manos del Tribunal del Servicio Civil para gestión de despido.

Otros 5 cinco casos de despido por esa falta ya fueron ratificados por el Tribunal del Servicio Civil.

También se abrieron procedimientos contra docentes que permanecieron en huelga en el presente año sin justificación, el Ministerio de Educación Pública tramitó 50 expedientes. De los 50 casos, 9 ya fueron cesados, 37 están en el Tribunal de Servicio Civil y otros 4 están en el proceso de investigación.

2. La crisis en la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo (DIEE) fue otro hecho de trascendencia durante la gestión de Mora.

La encargada de la unidad, Andrea Oban do, dio a conocer un informe de la Auditoría según la cual, en el departamento prevalece un clima “decadente” que conlleva al freno de proyectos proyectos de construcción de centros educativos, por la falta de comunicación entre funcionarios

Asimismo, el informe reveló un desorden con la atención de órdenes sanitarias, entre otros aspectos. Obando presentó la renuncia la semana antepasada.

A pesar de esa crisis, el MEP informó de que de enero de 2018 a abril de 2019, se invirtieron ¢102.000 millones en infraestructura educativa.

Los recursos, señalan se utilizaron en compra de terrenos, diseños, mantenimiento, atención de órdenes sanitarias y construcción de obra nueva.

Se han entregado 122 proyectos de infraestructura nueva en escuelas y colegios de 42 cantones del país, esas obras beneficiaron a 41.000 estudiantes, aproximadamente. Entre las 122 construcciones, hay 15 que corresponden a solución de daños provocados por la tormenta tropical Nate, el huracán Otto y el terremoto de Samara.

Sin embargo, sigue pendiente la atención de escuelas en Limón, calificadas por el ministro Mora, como “las peores” en infraestructura y falta por levantar o reconstruir 39 centros afectados por el terremoto de 2012, de 145 dañados.

3. Durante su gestión, además, se anunció la desaparición de las pruebas de bachillerato y la instauración de las pruebas FARO.

Este es uno de los reclamos de estudiantes que protestaron en los últimos días, según los cuales no tienen suficiente información .

FARO se aplicaría a escolares de quinto grado y a colegiales de décimo, en centros académicos, o de undécimos, en los técnicos. La intención es que si se detectan áreas débiles en alguna materia pueda aplicarse planes remediales en el último año.

Se evaluarán cuatro materias y no se aprueba o desaprueban, sino que representarán un 40% de la nota final del último año. Si el alumnno repite las pruebas, se usarán la calificación más alta.

Este año, sin embargo, los estudiantes de último año de secundaria sí realizarán bachillerato, mientras que los de décimo harían FARO. En escuelas, como plan piloto, se someterán al diagnóstico los estudiantes de sexto grado.

“Con FARO, los estudiantes alcanzarán su título de Bachiller en Educación Media por medio de pruebas que evalúan habilidades y no solo conocimientos. Además, recoge datos del proceso de aprendizaje para concluir las deficiencias de los centros educativos, los docentes y estudiantes”, añade el MEP en su informe.

Además resalta en materia de calidad educativa, la contratación de las primeras 22 maestras de preescolar biligües, el aumento de la cobertura en el nivel materno de 84% a 90% y el diseño y licitación de un sistema para tener un expediente único de docentes y estudiantes.

3. La sugerencia de baños nuestros estaba incluida dentro de un protocolo para atender el bullying en los centros educativos.

Solo invitaba a aquellos directores que consideraran necesario habilitar un baño que no indicara si era para hombres o mujeres, solo se tratara de un aposento individual que podría estar a disposición de la población trans.

Aunque solo fue una sugerencia, dio motivo a gran cantidad de malosentendidos y una campaña de desinformación, que se usará para presionar por su salida.