Daniela Cerdas E.. 25 enero
La profesora de Ciencias del Colegio México, Annia Román, imparte una clase de educación sexual a jóvenes de noveno año de este liceo ubicado en Barrio Aranjuez. Foto Archivo: Mayela López
La profesora de Ciencias del Colegio México, Annia Román, imparte una clase de educación sexual a jóvenes de noveno año de este liceo ubicado en Barrio Aranjuez. Foto Archivo: Mayela López

El Concejo Municipal de Cartago aprobó este miércoles, por unanimidad, una moción de apoyo a los Programas de Educación para la Afectividad y la Sexualidad que el MEP impartirá desde este año.

Gonzalo Coto, regidor municipal, fue uno de los que redactó la moción para que el Concejo la conociera, junto con el regidor Caleb Pichardo.

Consideraron que los niños y adolescentes tienen el derecho a obtener información veraz, "que los conduzca al respeto de la diversidad, la vivencia informada de la sexualidad y la afectividad".

"Creo que muchos de los que se oponen, piensan en la sexualidad como algo indebido, sucio, que se debe esconder. Nosotros consideramos que no es posible que se excluya de una información tan importante a los jóvenes, cuando la realidad es que no todos los padres dan información a sus hijos sobre cómo pueden vivir la sexualidad los niños.

"Los padres tienen el derecho de solicitar que sus hijos no reciban los programas, pero, solo porque unos no quieran, no se puede privar a los que sí quieren", explicó Coto.

Para el regidor, los programas de estudio son integrales y no enseñan solo sobre sexo, si no sobre afectividad y paternidad responsable.

"Este Concejo Municipal manifiesta su apoyo al MEP por la renovación de la Política Educativa. En especial, porque permite enseñar a los estudiantes a reconocer y respetar los derechos individuales de las personas por su condición de ser humano, únicamente, y no por estándares rígidos y normativos que han sido impuestos por una sociedad desinformada y con altos estereotipos que han elevado la violencia y quitado la paz social en los últimos años", indica el acuerdo del Concejo el cual será enviado al MEP.

Coto explicó que ellos recibieron el acuerdo de otro municipio en el que rechazaban los programas y solicitaban su suspensión inmediata.

"Yo no sé si los que se han opuesto han leído el programa", dijo el regidor.

A la fecha, un total de 17 municipios han enviado al Ministerio de Educación Pública (MEP) una solicitud de suspensión "inmediata" de la aplicación de los programas.

Entre ellos están la Municipalidad de Esparza, que fue la primera, y a esta le siguieron otras como Pérez Zeledón, Coto Brus, Upala, Desamparados, Quepos, Talamanca, San Carlos, Buenos Aires, Zarcero, El Guarco, Cóbano, Tibás, León Cortés, San Mateo, Orotina y Poás.

Los regidores de estos municipios avalaron exactamente el mismo documento que habían aprobado los regidores esparzeños.

Según el escrito, aprobado por los 17 ayuntamientos, “no es concebible” que estos programas no mencionen el concepto de matrimonio, que “es la base esencial de la familia, la cual a su vez es el elemento natural y fundamento de la sociedad”.

Asimismo, reclaman que el programa no haga énfasis en que la abstinencia es el único método totalmente eficaz para evitar embarazos no deseados, entre otras cosas.

El Consejo Superior de Educación analiza la solicitud de estas municipalidades.

Este año, en secundaria, entrará a regir la reforma a los programas de estudio de Educación para la Afectividad y Sexualidad Integral y, paralelamente, en décimo, se comenzará a impartir la materia de Educación para la Afectividad y la Sexualidad.

Los alumnos de sétimo, octavo y noveno recibirán el contenido en materias como Ciencias, Orientación, Cívica y Educación para la Vida Cotidiana. El curso lectivo dará inicio el 8 de ese mes.

Estos programas abordarán los cambios en la adolescencia, la diversidad de identidades de género, expresiones de género y las orientaciones sexuales; el tema del placer, las medidas para la prevención y atención de la violencia (en pareja, familia, colegio, la calle, redes sociales) y el acoso callejero.