Fernando Gutiérrez. 4 octubre
Niños de la Escuela Mario Fernández, ubicada en los terrenos de la empresa Holcim, realizaban un desfile en setiembre del 2019. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez
Niños de la Escuela Mario Fernández, ubicada en los terrenos de la empresa Holcim, realizaban un desfile en setiembre del 2019. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez

El próximo año no habrá chiquitos de preescolar en la Escuela Mario Fernández Alfaro, ubicada en un terreno de la cementera Holcim, en Lourdes de Aguacaliente de Cartago.

Aquel es el primer paso del cierre del centro educativo que comenzó a operar en 1974. El proceso que tomará ocho años, se iniciará en el 2021 y culminaría en el 2028, cuando todos los estudiantes actuales se habrían graduado de la primaria.

En este momento, el centro tiene 339 alumnos, que incluyen desde Transición y Materno hasta sexto grado. Ahí laboran 31 funcionarios entre docentes y administrativos.

La decisión del cierre fue emitida por la Dirección Regional de Cartago desde el 27 de agosto, con base en tres situaciones.

Una, no hay comunidad circundante que atraiga a más niños en el futuro, y existen otros centros educativos en zonas cercanas que podrían atender la necesidad.

Actualmente, de los barrios cercanos solo asisten 37 menores.

En segundo lugar, aunque se hicieron gestiones para buscar otro terreno, se determinó que existe otra escuela en esa región educativa.

Como informó La Nación, entre 2010 y 2019, el MEP ha cerrado nueve escuelas por año, en promedio, debido a la baja en la matrícula. Durante este periodo se ha puesto candado a 92 centro educativos; para este año se tiene previsto el cierre de cuatro más.

La tercera razón es que la escuela está ubicada en un terreno propenso a deslizamientos que además no pertenece al Ministerio de Educación Pública (MEP), como confirmó en un comunicado el director regional, Víctor Hugo Orozco.

La propiedad pertenece a la empresa de cemento Holcim.

“Durante los años 2011 y 2015, el terreno presentó problemas de deslizamiento y se realizaron trabajos de canalización de aguas y contención, pero que no hicieron desaparecer el riesgo, según informes técnicos de las empresas Holcim, Comisión Nacional de Emergencias (CNE), la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad de Costa Rica y la firma consultora geotecnia D’Geo”, detalló el MEP.

Orden sanitaria y ultimátum

La amenaza sobre la escuela motivó una orden sanitaria del Ministerio de Salud, desde el 2017, la cual instruyó el cierre técnico.

Sobre el centro también pesa un ultimátum que dio la cementera al MEP, desde agosto de 2018, para que dejara el terreno.

La representante de la firma, Verónica Zingante, en carta del 7 de agosto del 2018, al entonces ministro de Educación, Edgar Mora, le expuso el porqué de esa decisión.

“Como lo hemos expuesto reiteradamente en los últimos 5 años, mantenemos una preocupación constante, por contar con un centro educativo público dentro de nuestras instalaciones de la planta de cemento en Cartago, el cual presenta deslizamientos en el sector oeste debido a mayores lluvias y al engrosamiento del caudal del río Agua Caliente.

“Esta condición ha sido señalada en dos ocasiones por la Comisión Nacional de Emergencias y por el Ministerio de Salud, donde este último ha emitido la orden sanitaria CE-ARSC0778-2017”, señala.

Zingante agregó que existen otras razones por las cuales la escuela no debe mantenerse en el sitio actual, como el hecho de que la zona fue catalogada como industrial en el plan regulador de Cartago, así como el continuo tránsito de vehículos pesados materias primas y producto de la empresa, lo que representa un riesgo para los escolares.

Orozco, dijo que ese centro educativo, imparte lecciones a alrededor de 325 niños, y que su despacho ya tiene un estudio para ubicarlos en escuelas cercanas, ya sea el cierre total o en forma paulatina.

“Por lo pronto, ordené, no realizar matrícula de ingreso a prekinder y kínder para el curso lectivo del próximo año”, respondió el funcionario.