
Idioma extranjero; ocho horas diarias de clase durante nueve meses al año sin huelgas ni congresos; deportes, computación, clubes de periodismo, literatura, música y danza... Definitivamente, un manjar suculento para cualquier padre de familia que quiera dar la mejor instrucción a sus hijos.
Todo esto forma parte de los múltiples servicios que ponen a su disposición los centros educativos privados si usted está en capacidad de pagar el precio que le pidan.
Sí, como lo oyó: lo que le pidan. Ahora, con el nuevo "Reglamento para centros docentes privados", publicado el 27 de febrero, las instituciones particulares tienen más libertad para definir sus tarifas y servicios.
Funcionarán como empresas de enseñanza particular, vigiladas solo en lo básico por el nuevo reglamento, cuyos antecedentes se remontan a un fallo de la Sala Cuarta, emitido el 29 de setiembre del año pasado, en el que se declaran con lugar varias acciones de inconstitucionalidad interpuestas por la Asociación de Centros Educativos Privados (ACEP) y la Asociación Nacional de Educación Católica (ANADEC) en 1991.
Más libertad empresarial
Tan solo tres años atrás, representantes de la ACEP y la ANADEC elevaron su queja por varias disposiciones del Ministerio de Educación Pública (MEP) que, según ellos, violentaban los principios de libertad de enseñanza y de estímulo a la iniciativa privada en materia de instrucción.
Su voz encontró eco pues ahora el panorama cambia. Con el nuevo reglamento se crea la Oficina de Centros Docentes Privados, cuya tarea será velar por el cumplimiento de la normativa sin interferir en las nuevas potestades que adquieren las instituciones para controlar su oferta educativa.
"Al ser una empresa privada, tendrá libertad para manejar administrativamente la institución. Las modificaciones en el precio y los servicios serán definidos por cada centro de enseñanza según sus necesidades. Nosotros, como departamento, nos encargaremos de proteger a las dos partes", explicó María Eugenia Vargas, directora de ese despacho.
Exija calidad
Ante esto, a usted no le queda otro remedio que elegir con sumo cuidado la mejor alternativa para la educación de sus hijos. Existen muchas, casi 300 en preescolar, primaria y secundaria.
Para finales de este año, la Oficina de Centros Privados le suministrará un catálogo informativo, con precios y servicios que le servirán de guía para que haga su escogencia.
Así que tómese su tiempo... calcule su dinero y siga los siguientes consejos:
Conozca el "Reglamento sobre centros docentes privados". La institución debe informar a los estudiantes y padres de familia sobre las normas de evaluación, promoción, orden y disciplina, al inicio del curso.Fuente: Reglamento sobre Centros Docentes Privados, publicado en febrero de 1995.
Tenga la seguridad de que la institución en que va a matricular a su hijo esté reconocida por el MEP. Recorra el lugar y compruebe que sea seguro. Infórmese detalladamente sobre las ofertas educativas. Asegúrese de la veracidad de los programas de instrucción, de los horarios de enseñanza por materia y de los servicios extracurriculares. Por último, pida información sobre los docentes que tendrán a cargo la formación de su hijo.
Conozca las reglas
Estas son las principales disposiciones del Reglamento para Centros Docentes Privados.
Asegúrese de que el contrato sea claro en cuanto a matrícula, mensualidades y los procedimientos que se contemplarán para su aumento.
Pida explicaciones sobre las medidas en caso de morosidad.
Ningún centro podrá retener información sobre el avance escolar ni los documentos de acreditación, como medida para obligar el pago.
