Daniela Cerdas E.. 15 septiembre
La suspensión se produjo a inicios de setiembre, justo en el momento en el que los alumnos realizaban el examen en 83 sedes en todo el país. Fotografia: Graciela Solis
La suspensión se produjo a inicios de setiembre, justo en el momento en el que los alumnos realizaban el examen en 83 sedes en todo el país. Fotografia: Graciela Solis

Reponer las pruebas de bachillerato por madurez de Matemáticas y Cívica, que los alumnos no pudieron realizar el 1°. de setiembre anterior por su filtración en Facebook, le costará al Ministerio de Educación Pública (MEP) ¢60 millones.

Las autoridades tuvieron que suspender de golpe estas dos evaluaciones ese domingo, luego de enterarse de que pocos minutos después de que comenzó la prueba de Matemáticas, se había posteado una imagen de la misma en Facebook. La prueba les fue retirada a los alumnos de sus escritorios hora y media después de que fue iniciada.

Ese día, en la tarde, se iba a realizar la evaluación de Cívica, pero, por seguridad, decidieron suspenderla.

Generalmente, los alumnos tiene que pagar ¢5.000 para poder realizar cada una de las evaluaciones y con eso se costea su aplicación. Sin embargo, ahora será el Ministerio el que deberá financiar su aplicación pues la situación se sale del control de los alumnos.

Los ¢60 millones incluyen el costo de los materiales y servicios que se necesitan para aplicar la evaluación en las 83 sedes que se destinaron para este efecto, según indicó Pablo Mena, director de Gestión y Evaluación de la Calidad.

Las dos evaluaciones se realizarán, entonces, el próximo 29 de setiembre, sin ningún costo para los estudiantes. Se aplicará el examen a 25.000 adultos.

Mientras tanto, el MEP presentó la denuncia penal ante el Ministerio Público de manera que se pueda determinar quién o quiénes son los responsables.

El año pasado, la prueba de Matemáticas de bachillerato ordinario también se suspendió por la filtración de las respuestas.

Hace cuatro años

Otro caso de fraude en bachillerato trascendió en noviembre de 2014 en Matina, Limón.

La causa se inició luego de que trascendiera que los jóvenes recibieron los resultados de al menos dos de las pruebas de bachillerato del MEP, horas antes de que se realizaran.

Según la investigación, el director del colegio privado Gilander, de apellido Acevedo, habría enviado las respuestas de las pruebas a los alumnos mediante mensajes de WhatsApp, para que ellos las vendieran a otros colegiales en cinco centros educativos limonenses.

El fraude quedó al descubierto cuando una madre alertó a las autoridades de uno de los centros educativos, y estas, a su vez, denunciaron el hecho.

Doce jóvenes aceptaron haber cometido fraude, lo que les permitió acogerse a una salida alterna al juicio, denominada suspensión del proceso a prueba. El requisito fundamental es que los imputados admitan los hechos que les atribuye la Fiscalía y cumplan un plan reparador del delito cometido.

Entre tanto, el director del centro educativo, de apellido Acevedo, y un delegado del MEP, de apellido Zapata, seguían en el proceso judicial por el delito de cohecho propio.

Un poco más atrás, en el 2009, también fue suspendido un examen de Biología, en ese caso solo fue para 70 estudiantes del Liceo de Moravia.

La denuncia de fraude fue presentada por profesores de esa misma institución educativa.