Las lluvias persistentes de las últimas semanas dejaron inundaciones, daños en carreteras y comunidades sin acceso terrestre en diferentes puntos del Caribe y la zona norte. Ante este escenario, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) dio un paso para facilitar la atención de las zonas afectadas.
La Junta Directiva de la CNE acordó este jueves 20 de agosto recomendar al Poder Ejecutivo una declaratoria de emergencia nacional para nueve cantones afectados por eventos hidrometeorológicos. La solicitud quedó en manos del gobierno para su valoración.
La recomendación incluye a Guatuso, Turrialba, Sarapiquí, Limón, Pococí, Siquirres, Talamanca, Matina y Guácimo. En esos cantones se reportaron inundaciones, crecidas de ríos y quebradas, daños en vías y accesos, además de comunidades incomunicadas por tierra.
Según la CNE, la decisión se sustentó en sus informes técnicos y en información meteorológica que mostró un periodo prolongado de lluvias recurrentes en el Caribe y la zona norte.
Entre el 20 de julio y el 18 de agosto pasaron por el país ocho ondas tropicales sucesivas. A estas condiciones se sumaron el reforzamiento de la zona de convergencia intertropical y los vientos alisios acelerados, indicó la Comisión.
La combinación de esos factores provocó precipitaciones fuertes y persistentes. La CNE reportó una saturación de los suelos de entre 80% y 100% en las zonas afectadas.
El episodio de mayor intensidad ocurrió entre el 16 y el 17 de agosto. Durante esas 48 horas se registraron acumulados de lluvia de hasta 360 milímetros (mm) en sectores del Caribe Sur y Turrialba.
En territorios indígenas de Limón, el aumento de los caudales también causó daños en vías y accesos principales. Algunas comunidades quedaron completamente incomunicadas por vía terrestre, según la información suministrada por la CNE.
¿Qué implica una declaratoria de emergencia?
La declaratoria permitiría aplicar un marco excepcional para atender los daños conforme con la Ley Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias. Su objetivo es facilitar una respuesta prioritaria ante las afectaciones vinculadas con el evento.
Ese mecanismo permite coordinar y ejecutar acciones y obras para recuperar infraestructura y servicios afectados. También contempla medidas destinadas a proteger la vida y la salud de las personas.
Las instituciones públicas deberán reportar oficialmente los daños. Posteriormente, la CNE realizará una verificación técnica para determinar cuáles afectaciones pueden incorporarse al Plan General de la Emergencia.
Además, el régimen de emergencia contempla procedimientos de urgencia cuando resulten necesarios para atender a las personas afectadas y reparar los daños relacionados con el evento.