
Una empresa costarricense debe asumir un aumento de entre un 50% y un 75% en sus costos operativos cuando una unidad de transporte terrestre regresa sin carga desde mercados como Panamá y Honduras, según indicó la Cámara de Comercio Exterior de Costa Rica y de Representantes de Casas Extranjeras (Crecex) en un comunicado en el que también llamó a eliminar las fricciones operativas que afectan el flujo de carga entre los países de Centroamérica.
Los retornos sin carga son una de las razones por las que un grupo de transportistas independientes pide al gobierno de la presidenta de la República, Laura Fernández, regular la igualdad de condiciones laborales frente a traileros centroamericanos.
Transportistas provenientes de diversos lugares del país se manifiestan hoy lunes en las afueras de Casa Presidencial, en Zapote, para reclamar mejores condiciones.
“Costa Rica debe defender un sistema regional sustentado en la libertad de tránsito, la libre contratación del transporte, la competencia y la aplicación no discriminatoria de las normas. En esa lógica, el país debe concentrar sus esfuerzos en remover las barreras que persisten en mercados vecinos, particularmente en Honduras y Panamá, y evitar la incorporación de nuevas restricciones internas que puedan encarecer o limitar la operación logística”, indicó Rodney Salazar, presidente de Crecex.
La organización respaldó las gestiones desarrolladas por el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) en canales bilaterales y a través del Consejo de Ministros de Integración Económica (Comieco). Según informó Comex a la Cámara, se logró un avance con Honduras tras eliminarse la restricción que impedía el ingreso de unidades costarricenses vacías para operaciones internacionales.
Cualquier medida que condicione el servicio por nacionalidad o reduzca el número de prestadores disponibles puede generar menor capacidad, mayores costos, tiempos de espera y pérdida de flexibilidad para importadores y exportadores, advirtió el grupo empresarial.
Asimismo, la Cámara subrayó la importancia de un estudio desarrollado por la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) para fijar una hoja de ruta en la materia.
Carga movilizada por transportistas centroamericanos, pero no costarricenses
Marjorie Lizano, presidenta de la Cámara Costarricense de Transportistas Unitarios, explicó que Panamá mantiene restricciones para que transportistas de otros países centroamericanos movilicen mercancías provenientes de la Zona Libre de Colón, una zona franca ubicada en ese país desde donde se importan, almacenan y redistribuyen productos hacia distintos mercados.
Según Lizano, aunque Panamá forma parte de los acuerdos de integración regional, se aplican una ley y un reglamento nacionales que reservan parte de esa carga, lo que, a criterio de la dirigente, contradice las reglas regionales de tránsito internacional que deberían facilitar el transporte de mercancías entre los países centroamericanos.
Por eso, Lizano dijo que ese factor provoca que en Costa Rica el 72% de la carga la muevan los transportistas centroamericanos y no los costarricenses.
El transportista Kenneth Alpízar González señaló que otra desventaja radica en que los camioneros centroamericanos cobran tarifas más bajas porque cuentan con fletes de retorno asegurados hacia sus países de origen.
En contraste, las regulaciones nacionales como las de Panamá prohíben a los conductores costarricenses cargar mercadería de regreso, lo que los obliga a hacer el trayecto de vuelta sin carga.
Alpízar indicó que a estas condiciones se suman los costos operativos, ya que los transportistas extranjeros enfrentan gastos menores en insumos como llantas y cambios de aceite en sus países, además de estar exentos de cargas como el impuesto sobre el valor agregado (IVA) o revisiones técnicas operativas a las que sí están sometidos los nacionales.
