El Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes (Colypro) prepara un proyecto de ley sobre el calendario escolar de Costa Rica, que reduciría los días de clases con estudiantes, de los 200 actuales a un máximo de 176. El planteamiento acortaría el curso lectivo de marzo a noviembre, en vez de febrero a diciembre.
El planteamiento no pretende disminuir a 176 los días laborales del personal educativo. La propuesta mantendría 200 días de trabajo para los funcionarios del Ministerio de Educación Pública (MEP), pero reservaría parte de ese periodo para capacitaciones, planeamiento, evaluaciones y otras tareas sin la presencia regular de estudiantes, según lo explicó César Toruño, presidente de Colypro a La Nación.
El proyecto tiene que superar varias etapas antes de convertirse en una iniciativa formal en la corriente legislativa. El Colypro inició conversaciones con diputados, integrantes de la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación y representantes del gobierno.
¿Cómo funcionaría el nuevo calendario escolar con la idea del Colypro?
La propuesta divide el calendario en dos grandes periodos. El primero correspondería al curso lectivo propiamente dicho, cuando estudiantes y docentes permanecen juntos en las aulas.
Ese periodo comenzaría el 1.° de marzo y finalizaría el último día de noviembre. Colypro propone un máximo de 176 días y un mínimo de 160 días de contacto entre docentes y estudiantes.
El margen entre 160 y 176 días permitiría al MEP enfrentar circunstancias excepcionales. Toruño mencionó como ejemplos una emergencia climática o sanitaria que obligue a suspender temporalmente las lecciones.
El segundo bloque se denominaría periodo de mejora educativa. Comprendería febrero y el periodo entre el 1.° y el 15 de diciembre.
Durante esas semanas, los estudiantes no asistirían regularmente a clases, pero el personal del MEP sí trabajaría. Directores y otros funcionarios podrían organizar horarios y calendarios, mientras los docentes dispondrían de tiempo para planeamientos, evaluaciones y capacitaciones.
Según el jerarca del colegio profesional, esta distribución busca evitar que esas labores se realicen durante el curso lectivo y obliguen a los educadores a apartarse temporalmente de las clases.
La propuesta contempla un periodo de vacaciones entre el 15 de diciembre y el último día de enero para el personal educativo, tal como ocurre actualmente.
Las pruebas de ampliación también tendrían espacio en el nuevo esquema. Estas se efectuarían durante febrero, cuando los docentes ya estarían trabajando, pero antes del inicio regular de las clases.
Vacaciones durante el curso no tendrían fechas fijas
El proyecto establecería al menos tres semanas de vacaciones entre marzo y noviembre, pero no definiría en cuáles fechas deberán disfrutarse.
Esa decisión quedaría en manos del MEP y del Consejo Superior de Educación (CSE), que podrían determinar cada año cómo distribuir esos descansos.
El jerarca considera que podrían mantenerse periodos tradicionales como Semana Santa y las vacaciones de medio año, aunque el modelo daría flexibilidad para efectuar cambios. Incluso podría incorporarse otra semana de descanso, siempre que se respete el mínimo de 160 días con estudiantes.
¿Por qué Colypro propone dejar los 200 días de clases?
Toruño explicó que el planteamiento parte de la premisa de que los 200 días lectivos actuales no siempre corresponden a 200 días efectivos de clases.
Según el representante de Colypro, durante las primeras semanas del curso algunos centros deben atender ampliaciones, organizar horarios y realizar otras labores administrativas. Esto puede retrasar el desarrollo regular de las lecciones para algunos alumnos.
Toruño también sostiene que el aumento de los días lectivos no produjo por sí solo una mejora equivalente en los resultados educativos.
¿Costa Rica siempre tuvo 200 días lectivos?
Toruño explicó que Costa Rica mantuvo durante años un curso lectivo de marzo a noviembre y situó el cambio hacia los 200 días entre 1996 y 1997.
El representante vinculó ese modelo con un convenio centroamericano sobre educación que se remonta a la década de 1960.
Para que el modelo propuesto pueda avanzar, el jerarca de Colypro sostiene que se requieren dos acciones distintas: que el Poder Ejecutivo renuncie el convenio centroamericano correspondiente y que la Asamblea Legislativa apruebe el proyecto de ley.
La renuncia del convenio internacional supone que Costa Rica comunique formalmente su decisión de dejar de formar parte de ese instrumento.
Docentes mantendrían salario y jornada anual
Uno de los puntos centrales de la propuesta consiste en que los derechos laborales y salariales se mantengan, pese a la reducción de los días con estudiantes, explicó el presidente de Colypro.
Toruño afirmó que el personal continuaría laborando los 200 días. El cambio recaería sobre la distribución de las funciones: una parte del calendario se dedicaría exclusivamente a las clases y otra a tareas profesionales y administrativas.
El jerarca sostiene que esto permitiría concentrar capacitaciones, elaboración de informes, evaluaciones y planeamientos fuera del periodo regular de atención de estudiantes.
Toruño también asegura contar con respaldo entre educadores, menciono un estudio efectuado por Colypro con la participación de casi 10.000 docentes determinó que el 92% apoyó volver a un calendario de marzo a noviembre.
