
El puma que quedó atrapado este martes dentro de un gallinero en la comunidad de Alto San Juan, en San Isidro de El General, fue finalmente liberado de forma segura, sin necesidad de sedarlo ni manipularlo directamente, informaron autoridades del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).
La atención del caso fue coordinada por la Oficina Subregional de Pérez Zeledón del Área de Conservación La Amistad Pacífico (ACLAP-SINAC), en conjunto con funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica y la Fuerza Pública, quienes se mantuvieron en el sitio desde horas de la mañana para garantizar la seguridad de los vecinos y del animal.
Como parte del protocolo, las autoridades realizaron un acordonamiento preventivo del área, con el objetivo de evitar acercamientos innecesarios y reducir el estrés del felino.
La estrategia priorizó permitir que el puma abandonara el sitio por sus propios medios, sin contacto humano.
En una primera etapa, se procedió con la apertura controlada de la puerta del encierro, para facilitar la salida voluntaria del animal.
Al confirmarse que el puma se mantenía dentro de la estructura, se activó una medida adicional: la apertura parcial de la parte superior del gallinero, creando una ruta segura de escape.
Minutos después, el felino logró salir del lugar y se internó nuevamente en una zona boscosa, sin que se reportaran personas heridas ni daños adicionales.
Gravin Villegas, director regional a.i. de ACLAP-SINAC, explicó que este tipo de incidentes no suelen representar un peligro directo para la población.
“En la mayoría de los casos, estos animales no representan una amenaza directa para las personas y suelen evitar el contacto humano. Sin embargo, las interacciones inadecuadas pueden generar situaciones de riesgo tanto para la población como para la fauna”, señaló.
El funcionario subrayó que el manejo del caso buscó minimizar cualquier afectación al puma, evitando su manipulación directa y reduciendo al máximo el impacto sobre el animal.
El puma en Costa Rica
El puma (Puma concolor costaricensis) es uno de los grandes felinos que habitan Costa Rica y se encuentra ampliamente distribuido en el país, desde zonas montañosas hasta áreas boscosas cercanas a comunidades rurales.
Es una especie protegida por la legislación nacional y cumple un papel clave en el equilibrio de los ecosistemas, al regular poblaciones de otras especies.
Especialistas del Sinac han advertido en tiempo reciente que el aumento de este tipo de incidentes suele estar relacionado con la expansión urbana, la fragmentación de los hábitats naturales y la búsqueda de alimento por parte de la fauna silvestre, especialmente en zonas rurales donde hay presencia de animales domésticos.
Las autoridades recuerdan a la población que, ante el avistamiento o ingreso de fauna silvestre a propiedades privadas, no se debe intentar capturar ni ahuyentar a los animales, sino alertar de inmediato a Bomberos o al Sinac para una atención especializada.
