Ángela Ávalos. 27 abril, 2008
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Las pequeñas casas de madera de barrio México parecen calabozos: rejas en la puerta, en las ventanas y en los garajes.

Los cerca de 7.000 habitantes que aún tiene esa barriada josefina viven entre paradas de autobús, parques tomados por el hampa, decenas de indigentes y toneladas de basura.

Son pocas las cuadras que separan a barrio México del centro de la capital, la cual pretende ser repoblada por la Alcaldía de San José, haciéndola más atractiva para los habitantes.

Cuando Halley Castro y sus vecinos de toda la vida escuchan esas intenciones de las autoridades municipales, no lo piensan dos veces para reclamar.

“¡Cómo es posible que hablen de repoblar la capital y nosotros, que ya vivimos en ella, estamos dejados a la suerte, en manos de ladrones, indigentes y basura!”, dijo Castro, quien lleva todos sus 65 años de vida en barrio México.

La Municipalidad de San José lanzó un plan para repoblar la capital, incentivando a inversionistas a construir edificios de apartamentos en zonas como las inmediaciones de La Sabana.

Pero los vecinos de ese emblemático barrio josefino se preguntan cómo se logrará esto, si quienes ya viven en la capital más bien lo que intentan es huir de ella.

Negativo. Según datos del proyecto Programa de Planificación Regional y Urbana de la Gran Área Metropolitana (Prugam), la tasa de crecimiento anual de la población en el centro de San José es de menos 1,27%.

Además, el 33% de todos los edificios de San José están desocupados.

“El repoblamiento es un proceso gradual que requiere una fuerte vinculación pública-privada, pero, sobre todo, un modelo o ciudad objetivo bien definido.

“Creo que en esta segunda parte radica un poco el problema del repoblamiento en San José: se han hecho esfuerzos aislados, pero la visión de objetivo final o visión de ciudad no se tiene muy clara”, dijo Tomás Martínez, arquitecto y uno de los responsables del Prugam.

“En otros países –explicó Martínez– se han hecho intervenciones más agresivas que implican expropiaciones o negociación con propietarios y desarrolladores facilitando al municipio la inversión en infraestructura pública y trámites y permisos”.

Ante la queja de ciudadanos, la misma Defensoría de los Habitantes tuvo que intervenir de oficio.

En el caso de barrio México, la Defensoría confirmó la falta de medidas de seguridad para los vecinos de esa comunidad.

“El conflicto se da a partir del hecho de que el sector de barrio México ha sido tomado como zona de confluencia de cantones como Tibás, Moravia y San José, lo que afecta así a todos los residentes de la zona”, puntualizó un documento de la Defensoría.

El asesor de la Alcaldía de San José, Rafael Arias, admitió que en esa como en otras barriadas hay problemas, pero que el municipio está haciendo los esfuerzos por “hacer habitable” a la capital.

El esfuerzo será máximo, sobre todo si se considera que hay habitantes permanentes de San José que, como Míriam Salas Castillo, se deben encerrar en sus casas después de las 5 p. m. “Salir es un atentado”, dijo la dueña de la casa 1079 de barrio México.