
A partir de este miércoles 3 de junio, empezaron a regir los nuevos precios de los combustibles aprobados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).
El ajuste, publicado en el diario oficial La Gaceta, trae aumentos para las gasolinas y el gas, mientras que el diésel fue el único que experimentó una rebaja.
Con las nuevas tarifas, los precios se fijan de la siguiente manera:
- Gasolina súper: sube ¢20 por litro, pasando de ¢733 a ¢753.
- Gasolina regular: aumenta ¢8 por litro, de ¢748 a ¢756.
- Diésel: registra una rebaja de ¢46 por litro, al pasar de ¢716 a ¢670.
- Gas LPG: aumenta ¢6 y pasa de ¢266 a ¢272.
Debido al ajuste en el litro del gas licuado, el bolsillo de los consumidores también registró un impacto directo en la cocina: el cilindro de gas de 25 libras aumenta de ¢144, por lo que su precio cambia de ¢7.255 a ¢7.399.
¿Por qué baja el diésel y suben las gasolinas?
Según la publicación de La Gaceta, el comportamiento favorable en el diésel se debe a factores globales.
“A diferencia de las gasolinas, el diésel registró una reducción en su precio internacional, debido a una desaceleración parcial de la actividad manufacturera y logística en algunas economías redujo la presión sobre la demanda internacional de diésel, asimismo, la liberación parcial de inventarios ayudó a compensar restricciones temporales de suministro, moderando el comportamiento alcista del diésel”, se lee en La Gaceta.
Por su parte, Aresep atribuyó el incremento de las gasolinas a la inestabilidad y el conflicto en Oriente Medio, basándose en los costos reportados por la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en los embarques recibidos entre el 10 de abril y el 7 de mayo.
La institución precisó que por ahora no hay señales de una pronta estabilidad en la evolución de los precios internacionales del crudo.
