El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) aseguró que la longitud de las rampas del nuevo puente peatonal de Hatillo responde a requisitos técnicos. La institución descartó que la extensión de las estructuras sea una decisión arbitraria del diseño.
La nueva estructura peatonal comunica a las comunidades de Hatillo 7 y Hatillo 8, ya ha levantado una oleada de reacciones en redes sociales debido a sus largas rampas. La obra mide aproximadamente 225 metros de longitud y tuvo un costo de ¢5.189 millones.
El ingeniero del proyecto, Carlos Chacón Valverde, explicó a La Nación que el puente debía cumplir con el gálibo mínimo exigido sobre la ruta 39. Es decir, la estructura requirió una altura suficiente para permitir el paso seguro de autobuses, camiones y otros vehículos pesados. Esta es una de las razones por las cuales el paso tiene rampas extensas.
Chacón señaló que las rampas también debían cumplir con las pendientes máximas que exigen las normas de accesibilidad. La combinación de la altura y la pendiente genera de forma natural recorridos más extensos, pero también más seguros.
El área disponible en las calles marginales, las aceras y la ubicación de los servicios públicos limitó la configuración del paso. Por esta razón, el ingeniero indicó que se seleccionó una geometría que cumple con temas de accesibilidad, seguridad vial y se adapta a las restricciones físicas del entorno.
Además, la diferencia de altura entre la estructura y las calles marginales obligó a construir rampas de distinta longitud en cada extremo. De acuerdo con el funcionario, una de las rampas mide aproximadamente 55 metros, mientras que la otra alcanza los 142 metros.
El ingeniero además detalló que durante la etapa de diseño se analizaron distintas alternativas geométricas. Incorporar rampas adicionales o dobles con accesos múltiples requería un área mayor. Eso implicaba afectaciones mayores a los espacios aledaños.
Chacón manifestó que una rampa corta no siempre significa una mejor solución. El diseño no puede comprometer la seguridad de los peatones ni incumplir los requisitos de la ley 7.600. De acuerdo con el funcionario la alternativa construida cumple de manera integral con las exigencias técnicas, legales y de seguridad vial.
El ingeniero también defendió que el proyecto incluyó nuevas aceras, pasos peatonales, bahías para autobuses, iluminación, paradas y conexiones peatonales. El funcionario afirmó que estas obras buscan mejorar la movilidad en la zona.
La Nación recorrió la estructura completa. El trayecto tomó tres minutos y 35 segundos, y requirió 335 pasos.

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) inauguró la obra recientemente. La estructura sustituyó al antiguo puente peatonal ubicado a unos 150 metros del nuevo paso.
La obra forma parte de un proyecto más amplio que contempló la construcción de un paso elevado para mejorar la conexión vehicular y peatonal entre Hatillo 7 y Hatillo 8.

