El gobierno de la República decretó asueto nacional para el 8 de mayo de 2026 con el objetivo de facilitar la participación ciudadana en el traspaso de poderes. La medida aplica para instituciones públicas en todo el país, según informó Casa Presidencial.
El anuncio se dio el jueves 16 de abril de 2026 e incluyó un llamado a la participación ciudadana en el acto democrático, considerado como un momento clave en la continuidad institucional del país.
También se indicó que los servicios públicos esenciales continuarán operando con normalidad, en especial áreas como emergencias, atención médica crítica y seguridad, para garantizar el bienestar de la población.
De acuerdo con Ronald Gutiérrez, socio de BDS Asesores, el asueto no es obligatorio para empresas privadas. Las compañías pueden operar con normalidad o tomar decisiones internas según sus necesidades.
“No, en el sector privado no está obligado a suspender labores ni a otorgar asueto a su personal”, señaló Gutiérrez.
Especialistas indicaron que cada patrono puede definir si otorga el día libre, modifica horarios o aplica teletrabajo. Estas medidas deben comunicarse con anticipación al personal para evitar afectaciones operativas.
En caso de que una empresa decida cerrar voluntariamente, corresponde el pago del salario a las personas trabajadoras, debido a que la suspensión responde a una decisión patronal.
Asimismo, si la empresa mantiene operaciones, el personal debe cumplir su jornada ordinaria, salvo acuerdos previos o autorizaciones específicas.
El experto recomienda a las organizaciones privadas prever posibles impactos en movilidad, logística y prestación de servicios, derivados de las actividades oficiales del 8 de mayo.
Entre las medidas sugeridas figuran ajustes de horario, teletrabajo o planificación anticipada para minimizar afectaciones en la operación diaria.