
Moscú. Alrededor de 1.600 edificios de Kiev continuaban este domingo sin calefacción, luego de una serie de ataques rusos contra la infraestructura energética de Ucrania, informaron autoridades de la capital en medio de uno de los inviernos más crudos desde el inicio de la guerra.
Según los reportes oficiales, unos 1.100 edificios residenciales y cerca de 500 inmuebles adicionales seguían afectados por la interrupción del servicio, mientras las temperaturas han descendido hasta los –20 grados Celsius.
Los bombardeos recientes han provocado, de acuerdo con las autoridades ucranianas, la peor crisis energética del país en casi cuatro años de conflicto.
El viceprimer ministro Oleksii Kuleba indicó que los ataques rusos también dañaron infraestructura ferroviaria en la región meridional de Odesa y en la región centro-oriental de Dnipropetrovsk, lo que complica aún más la logística y el transporte en el país.
Horas antes, el ejército ucraniano reivindicó un ataque contra una importante terminal petrolera en el sur de Rusia, cerca de Crimea. En un comunicado, el Estado Mayor de Kiev afirmó que también fue alcanzado un sistema de defensa aérea Pantsir-S1 en territorio bajo ocupación rusa.
De acuerdo con la versión ucraniana, el ataque impactó la terminal petrolera de Tamanneftegaz, ubicada cerca de la aldea de Volna, en la región rusa de Krasnodar. Kiev sostuvo que estas acciones forman parte de las “medidas en curso para reducir el potencial ofensivo y económico del agresor ruso”.
Por su parte, el gobernador de Krasnodar, Veniamín Kondrátiev, confirmó daños en una instalación de almacenamiento de petróleo en Volna, situada en el mar Negro.
Según indicó, un tanque de crudo, un almacén y varias terminales resultaron afectados, dejando al menos dos personas heridas y obligando al despliegue de más de 100 bomberos para controlar los incendios.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que durante la madrugada fueron derribados 88 drones ucranianos sobre regiones del sur del país y zonas fronterizas con Ucrania, en una nueva escalada de ataques cruzados que mantiene en vilo a la población civil en pleno invierno.
