Bruselas. AFP. Los sindicatos belgas saludaron el “éxito” de la huelga general de ayer en su país para protestar contra las medidas de austeridad aplicadas en Europa, y pidieron una política de reactivación a los dirigentes de la Unión Europea (UE) , reunidos en Bruselas.
“Esta huelga general es claramente un éxito”, declaró Claude Rolin, el secretario general de la central sindical cristiana CSC, la mayor del país.
Los trabajadores ferroviarios iniciaron la huelga el domingo en la noche. La circulación de trenes, incluidos servicios internacionales de gran velocidad que unen Bruselas con París, Ámsterdam, Colonia o Londres, se interrumpieron.
Ningún tranvía, autobús ni metro circuló en Bruselas y, en el resto del país, el servicio de transportes públicos estaba muy perturbado.
Numerosas personas participaron en la huelga , aunque no se produjeron las temidas aglomeraciones vehiculares en las carreteras.
En el aeropuerto de Bruselas se anularon algunos vuelos, y hubo retrasos en otros, pero el tráfico en general fue casi normal. Los empleados del puerto de Amberes, uno de los mayores de Europa, decidieron unirse a los huelguistas, que también bloquearon carreteras a la entrada de zonas industriales.
Esta huelga general, la primera en Bélgica desde el 2005, “es necesaria” porque “las medidas que el Gobierno está tomando son desiguales e injustas”, destacaron los tres grandes sindicatos del país.
La coalición de gobierno del primer ministro, Elio Di Rupo, no piensa dar marcha atrás con el programa de ahorro de 11.300 millones de euros previsto en este año.
Sin embargo, los sindicatos esperan con esta demostración de fuerza evitar el nuevo paquete de medidas que se avecina en febrero.
El Gobierno, que sorprendió a los sindicatos adoptando sin consenso las medidas de rigor, entre ellas un aumento de la edad de la jubilación anticipada, quiere reactivar las negociaciones en las próximas semanas.
La ministra de Interior, Joëlle Milquet, llamó a “unir energías para ver cómo invertir en un plan de reactivación y de empleo”.
No obstante, dado el elevado endeudamiento generalizado entre los 27 miembros de la Unión Europea, ayer en la cumbre informal realizada en Bruselas, no habrá dinero fresco que poner sobre la mesa, según advirtió el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.